Ayer toqué fondo. Tengo 46 años. Me separé de mi pareja hace siete años. He intentado rehacer mi vida sentimental, pero no ha sido posible. Creo que me he resignado; a estas edades, por mucho que digan, es casi imposible encontrar a alguien. Al menos, esa es mi experiencia.
Todo mi círculo tiene su vida muy hecha y organizada. Me cuesta quedar con ellos y tengo la sensación de que, si yo no insisto, ellos no cuentan conmigo. También he intentado ampliar mi círculo, pero os aseguro que no es nada fácil. No ha salido. Yo siempre estoy para los demás. Me considero buena persona, buena amiga. Ayudo cuando puedo, en lo que sea. Pero no recibo lo mismo. A veces me siento como el comodín de los demás
Sufro de vértigos. Ayer, después de comer, empecé a encontrarme mal. Como ya me ha pasado otras veces, supe que tenía que ir al hospital. Mis padres están de viaje en Tenerife. Llamé a una amiga dos veces para ver si podía venir a buscarme, pero no respondió. Luego llamé a otra y me dijo que estaba en el cumpleaños de un amiguito de su hijo y que de verdad le venía fatal. 1 minuto duró la conversación. Me ha escrito esta tarde tarde para preguntar, pero tengo la sensación de que lo hace un poco por quedar bien. En ningun momento se ofrece a ayudarme o me pregunta si necesito algo.
Al final tuve que avisar a mi vecina para que me acompañara al taxi. Me daba miedo caerme por las escaleras, porque los vértigos eran muy fuertes y no tenemos ascensor. Además, empecé a rallarme, pensando si podría ser algo más serio, como un ictus o algo parecido, escuchaba zumibos y pitidos. El taxista, majísimo, también me acompañ hasta la puerta del hospital. Mientras esperaba en urgencias, me eché a llorar. Me sentí profundamente sola y desamparada. Sobre todo porque yo siempre he ayudado a todo el mundo. Me atendieron, me dieron medicación, al ver que estaba sola me dejaron un rato en una camilla, cuando estuve mejor volví a casa un poco mejor.
La soledad es muy dura a veces. Yo hago muchas cosas sola, viajes largos incluidos, y no me importa, pero hay situaciones que me desbordan. Menos mal que mis padres vuelven ya, mañana por la tarde. No sé qué pasaría si ellos no estuvieran. Estoy de baja hasta el miércoles; el médico ya me dijo que me quedara en la cama.
