Por supuesto que existe. Es más, cómo no vas a estar triste, desmotivada y deprimida, si en el momento que te han vendido como que tienes que estar feliz y en una nube, te encuentras muy enferma y hundida en la miseria, cosa que te hace sentir aún peor psicológicamente. A mí me pareció muy cruel tener que poner buena cara ante las felicitaciones, así que opté por no querer ver a nadie. En mi primer embarazo lo pasé tan jodidamente mal que pensé que era una especie de venganza del destino porque deseaba ser mamá y me quedé embarazada sin ningún esfuerzo, imagínate. Las primeras semanas fueron horribles, pero en mi caso a medida que pasaba el embarazo fui a peor (tranquila, es muy infrecuente) y ya en la semana 14 ya me tuvieron que ingresar porque ni siquiera podía tragar mi propia saliva, estaba tan mal psicológicamente que mi ginecóloga prohibió las visitas excepto al papá. Durante ese mes, al sólo estar a suero, hice caca dos veces. No me podía mantener en pie, la bebé cada vez consumía más energía. Corticoides y suero, me dieron el alta y tenía que ir a rehidratarme por vena cada cuatro o cinco días, así hasta el mismo día del parto. Y aún así la gente tenía los cojones de decirme «disfruta de tu embarazo»… Me cago en mi vida.
Mi primera hija nació de un parto estupendo, con 3’700 kg, sana y estupenda. Y ahí supe que todo mi sufrimiento había valido la pena, lo suficiente como para que unos años después buscáramos el segundo bebé. Con éste estuve como tú ahora, me encontraba mal, vomitaba, pero comer cada rato me aliviaba un poco, así que siempre tenía un paquete de galletas maría a mano, hasta de madrugada comía. Fue duro pero ni comparación con el primero, y aún así, lloré, porque te ves limitada e inútil, y tampoco quería ver a nadie. Al pasar las semanas a partir de la 18, empecé a mejorar, y aunque también tuve algún vómito esporádico, y a pesar de las restricciones por COVID, pude hacer vida relativamente normal, pasear, ir a la piscina, a cenar con amigas…
Sólo quiero enviarte todo mi ánimo y apoyo, no estés triste por estar triste, la cabeza da mil vueltas y al final, lo único importante es que no te sientas mal por ello, al bebé no le afecta, y lo de tu peso eS lo de menos ahora , las semanas pasarán y luego tendrás ese recuerdo muy lejano. Se hace eterno pero pasará!