Cuando te he leído me ha recordado a una temporada que pase, mi historia era más física, se podía sentir la tensión sexual que había entre nosotros, pero nunca hubo nada más alla que un deseo y una bonita amistad. Mi marido sabía de nuestra amistad y siempre que iba con el se lo decía, no tenía problema era mi amigo y nunca se preocupo hasta que noto que me perdía, que pasaba más tiempo con mi amigo que con el y justo en ese punto me dijo que lucharía por mi si yo quería y lo hicimos juntos, quise, y volvimos a ser compañeros de vida, de cama y de guerra, xq al final en la vida hay que salir a la batalla todos los días y luchar por lo que uno quiere, y de mi amigo se fue quedando como eso un amigo. Por otro lado mi marido y yo seguimos en la batalla.