Hola chicas, ¿qué tal estáis?
Me gustaría preguntaros cómo gestionáis el tema de la economía doméstica con vuestras parejas porque a mi me trae por la calle de la amargura.
Mi chico vive conmigo en mi piso. Ahora mismo solo trabaja él (yo empiezo el día 1) y está pagando los gastos de luz, gas y compras en el supermercado. Del resto me encargo yo tirando de ahorros. El problema viene de que no se siente satisfecho en ningún sitio donde acaba (principalmente hostelería) pero tampoco quiere estudiar para cambiar su situación. Todo esto lo tiene sumido en temporadas de altibajos emocionales que sobrelleva como puede. La terapia queda absolutamente descartada porque directamente se ríe en mi cara diciendo que no la necesita.
Cuando peor está, va gastándose el sueldo en gilipolleces. Cervecitas, copitas con los compañeros del curro a los que invita, comidas o cenas fuera (a las que yo no asisto nunca), un par de paquetes de tabaco cada día, dulces… Todo lo que pilla.

Cuando voy a coger dinero para una compra o lo que sea, da igual en qué momento del mes estemos que ya vamos justos. Es IM-PO-SI-BLE que ahorre un euro. Es una conversación recurrente que tengo con él y que me tiene absolutamente quemada ya. Le dije que apartarse 100 euros mensuales en un bote y no los sacase para nada. Una vez me dijo que era incapaz, que lo hiciese yo.
Esa vez, conseguí apartar 300 euros para urgencias. Pues bueno, acabó pidiéndomelos poco a poco y otra vez no hay ni un euro para nada. Ni siquiera aparta para los gastos fijos y mensuales como las facturas. Cada mes le pilla por sorpresa pero le da igual y sigue gastando. A mi esto me tiene muy desgastada, la verdad.
Hoy hemos discutido porque ayer se llevó 50 euros y en una noche se gastó 30 después del trabajo. Al preguntarle en qué se lo había fundido, empezó a decirme que es su dinero y que a mi qué me importa. Que yo me compro ropa y maquillaje (cosa que es mentira y lo sabe) y él no me dice nada. Aunque así fuera, no compro cosas para mi con su dinero así que no sé qué sentido le ve a esa acusación.
Me planteé un tiempo que pudiera gastarlo en drogas o algo peor pero la verdad es que no veo cambios en su rutina, comportamiento ni nada por lo que desconfiar.
No me deja gestionar el dinero porque es suyo pero tampoco se arregla solo. Empecé a pensar en pedirle que se fuera del piso o incluso en pedirle un alquiler ya que por ejemplo yo sola soy la que me encargo de todo lo relacionado con la casa. Hace y vive su vida a su rollo. Si hace de comer suele ser para él solo, si hace la colada recoge y guarda solo lo suyo, no se ocupa de nuestra mascota…
Támesis últimamente le veo muy enganchado al móvil cuando viene del trabajo o en sus días de descanso. Nada raro. Muchos memes, vídeos de YouTube y cosas así. Ni conversaciones extrañas, ni apartar el móvil cuando me acerco… Nada. Tan solo que cuando quiero hablar con él no se entera de nada porque está con el teléfono y parece que le molesta tener que parar con ello porque le hablo. Incluso cuando le planteo una charla interesante, suelta alguna frase y vuelve a coger el teléfono para ponerse vídeos.
No solo el dinero, me temo. Creo que la comunicación se ha ido a la mierda. Me veo continuamente intentando tener acercamientos hacia él y me agobia porque parece que me hace un favor.
En el tema «cama» también andamos muy justitos. Supingo que por la convivencia y porque la novedad se acaba pero veo que si tiene ganas de sexo, me acaba diciendo que prefiere hacerse una paja que es más rápido. Que «no le apetece todo lo que hay que hacer para calentarme». Me parece deprimente y creo que estoy a punto de hacer click y replantearme si quiero seguir en una relación donde hablar los problemas no sirve de nada y estamos cada vez más distanciados.
Imagino que me recomendaréis que le deje. ¿Qué puedo hacer para siquiera plantearmelo? Me siento absolutamente bloqueada en una situación de la que no soy capaz de salir.