A ver, se que el título suena raro, pero espero que me entendáis y empaticéis un poco conmigo. Creo estar haciendo lo correcto o por lo menos para el bien de mi hija.
Tengo una hija maravillosa de 9 años, bueno, maravillosa cuando quiere, ya sabéis como son las niñas, un poco de carácter, un poco de dulzura.
Lo que os vengo a explicar es lo siguiente.
El padre de mi hija y yo nos separamos hace 8 años, él decidió que no me quería y se fue con otra, oye, que no me parece mal. La cosa no funciona, pues aire. Desde que lo dejamos ha tenido pues cerca de unas 30 parejas. Les ha presentado a la niña a todas ellas. Con algunas ha habido más conexión, con otras menos, pero han habido 4 chicas que han sido maravillosas con ella. De verdad, verdaderos angeles en la vida de la niña. Y mi hija, cuando el padre se separa, se ve obligada a separarse también de ellas y lo pasa mal.
Hace unos años, tomé la determinación, de que para hacerle más fácil el trago a mi hija de dejar de verlas, no iba a ser yo la mala. Sino que simplemente, hablaba con ellas, con cada una en su debido momento y sin nombrar al ex que tenemos en común, les informaba que para mi no era un problema que siguieran viendo a mi hija, que oye, la habían tratado bien, y eso puedo asegurarlo, que la peque estaba encantada.
Pues con el paso de los años, ha resultado, que hemos acabado creando un grupo de chicas muy majas, que pese a tener un pasado en común, con un hombre, todas somos muy parecidas y nos queremos mucho. Y la más beneficiada de todo esto, ha sido mi enana, que cada cierto tiempo, añade a su círculo, una persona que la quiere de verdad.
La gente me trata de rara, posiblmente lo sea, pero es que me fastidia ver a mi hija mal y a ellas también. Os diré que desde el primer momento, el tema ex, no se nombra. Y nos va genial, nos juntamos alguna vez e incluso hemos hecho pequeñas escapadas, yo llevando a la mía y ellas llevando a los hijos biológicos. Somos como una familia rara, o un grupo de personas unidas por unas cirunstáncias originales, pero que nos va genial.
El odio sirve de poco y yo a ellas las he visto tratar a mi hija como si fuera suya, no puedo estar más tranquila si se que está a su lado.
Perdón por el tostón.
Os lo quería explicar
