Sé lo que se espera que diga. Que me visto para mí. Que no necesito la validación de nadie. Que me da igual lo que opinen los demás de mi cuerpo, de mi forma de hablar o de si me pinto los labios.
Pero no. La verdad es que me gusta gustar.
Me gusta cuando alguien me mira por la calle (con respeto, claro). Me gusta cuando me dicen que estoy guapa, incluso si es alguien que no conozco. Me gusta que me escuchen con atención, que me sonrían más, que me traten mejor cuando me esfuerzo con el outfit.
Y esto me genera un conflicto interno enorme.
Porque defiendo el feminismo. Porque entiendo que no deberíamos tener que gustar para ser tratadas con respeto. Y no sé si eso es algo que todavía tengo que deconstruir o si simplemente es parte de mí y ya.
Hay días en los que me pongo mona solo porque quiero. Pero también hay días en los que lo hago porque no quiero que me vean dejada o porque me da miedo parecer menos.
Sé que muchas lo piensan aunque no lo digan. Que hay un gustar que se hace desde el ego, desde la vanidad y no desde la sumisión. Pero es difícil separar eso cuando llevas toda la vida recibiendo mensajes de que ser deseable es sinónimo de valer más.
No tengo respuesta. Solo sé que me gusta gustar. Y que eso a veces me hace sentir libre… y otras veces, me hace sentir prisionera.
Gracias por este foro que tantas veces me da que pensar y me ayuda a seguir evolucionando. Un abrazote.
