Es que no puedo evitar alegrarme por lo malo de los demás, cuando eso «malo» me pasó a mí antes y no me gustó la reacción. Ejemplos:
Una lesión que aunque no me jodía la vida, sí fastidió mucho en su momento y no por el dolor, sino por las limitaciones sufridas. Me ocasionó muchos problemas en el trabajo y en mi círculo no notaba apoyo real, veía una mirada que no me gustaba, un apartar los ojos de mí a un punto fijo sin parpadear acompañado de un «dale tiempo». Y le di, sí, tres años de mi vida concretamente. Pues a esa persona le pasó algo similar tiempo después, y me buscó lloriqueando como que pensaba ya se iba a quedar inútil, vamos, una reacción exagerada, y pensé «chico, pues ahora tienes de respuesta mis ojos en blanco, mi silencio, un cambio repentino de tema y una frase mr Wonderful. Porque trato como me tratan sin pena ninguna.
Cuando tuve problemas en el trabajo, porque igual fui monotema, quizá rocé la pesadez, pero es que eso es estar mal, y si no puedo ser cansina con mi mejor amiga cuando sufro acoso por parte de mi jefe y mi puesto de trabajo está en peligro, ¿cuando lo puedo ser? Pues ahora esta persona tiene problemas en su nuevo trabajo. No quiero minimizar sus cosas pero comparado con lo mío, considero que no puede esperar que le coja el tlf 40 veces al día porque sus compañeras cotilleen a sus espaldas.
Pues lo siento, pero me alegra que sepa lo que es necesitar hablar para desahogarse.
Cuando mi tío murió y no podía estar tan mal porque solo era un tío de los otros muchos que tengo. Ah, pues ahora si se muere tu abuela no me llores que tienes otra.
Y es que no puedo perdonar y tampoco quiero, no soy como esa gente a la que todo se le olvida o da segundas oportunidades porque no creo que sean merecidas, creo que hay momentos en los que este tipo de personas se sienten solas y vuelven a quien siempre se portó bien con ellos, pero no lo merecen.
Y odio ser así de ruin, pero creo que si no estás en los peores momentos en los buenos no te lo mereces.
