Sí se puede.
He leído muchas críticas sobre el BDSM en distintos post donde se tocaba el tema por otros motivos. Comentarios tipo:
“No entiendo como puede gustarte que un tío te pegue”, “son unos locos detrás de un rol”, “el porno hace mucho daño”…etc
Tengo 30 años y hasta hace tres creía que mi sexualidad era completa y maravillosa.
Pero un rollo que empezó como algo vainilla me descubrió este mundo. No entraré en como me dejó emocionalmente destrozada y pérdida, pero nada tuvo que ver con nuestros roles.
Por otro lado soy activista feminista, lucho contra la violencia de género, contra el patriarcado y la desigualdad.
Pero en el dormitorio yo elijo ponerme a los pies de mi Amo, le permito que me use, que me humille y que me lleve al límite. Me encanta que me azote, que me cruce la cara y que me tire del pelo. Que me ordene y que, si así lo considera, me castigue.

No estoy loca, no tengo ninguna tara sicológica, ningún trauma.
Disfruto de mi sexualidad completamente libre y le cedo el poder porque me da la gana.
Ahí está la clave, yo decido todo el tiempo.
La gente que critica esta forma de vida lo hace desde el desconocimiento.
Ya me hubiera gustado que, en mi época tinder, los inútiles con los que me topé hubieran sabido tratar mi cuerpo una décima parte de bien y con el respeto con el que lo han hecho los dominantes que he tenido estos años.
Claro que hay mucho loco en este mundo, las sumisas tenemos que tener mucho cuidado y protegernos de pseudo-Doms que dicen serlo y solo quieren follar duro y dar azotes.
Un Dom de verdad nunca cruza un límite, nunca pone en peligro tu integridad física y emocional, sabe cuidarte y te respeta por encima de cualquier cosa pues eres su más preciado regalo.
Antes de hacer juicios de valor, os invito a leer sobre el tema y quitaros los prejuicios que otorga el desconocimiento. Obviamente esto no es para todo el mundo, pero se deben respetar las diferentes formas de vivir la sexualidad, y yo he decidido que el BDSM es la mía.
Un abrazo grande a todas.