Superación

Inicio Foros Querido Diario Autoestima Superación

  • Autor
    Entradas
  • Sarai
    Invitado


    Sarai on #112430

    Llevo mucho tiempo queriendo compartir con el mundo (o al menos con las personas que lo lean) el contraste entre mi pasado y presente como una de tantas personas con unos kilos de más. Puede que lo que os vaya a contar y transmitir sea algo repetitivo y nada fuera de lo normal, porque sinceramente no creo que sea la única a la que le haya pasado parecido, pero aún así escribiré estas palabras con orgullo porque creo que también me sirve como terapia propia, ya que nunca antes había intentado expresarlo de tal manera.

    Mi vida como gordibuena, bueno, como “gorda” a secas, comienza cuando yo tenía aproximadamente 10 años cuando empecé a desarrollarme como mujer y dejé de ser la niña rubita, mona y pequeña a una niña grande y morena. La verdad es que nunca me había importado mi físico (¿a quién le importa a esa edad?) hasta que en el colegio empecé a notar por parte de mis compañeros de clase una serie de comportamientos despectivos. Fue a partir de 5º de Primaria, o al menos que yo recuerde; cuando la que entonces era mi mejor amiga se mudó de ciudad, que comenzó todo.
    Yo nunca he sido la niña más sociable del mundo, soy de las que les gusta tener pocos amigos pero de los buenos. Me hice amiga de dos niñas de mi clase pero los niños cuchicheaban y se reían de ellas por llevarse con una niña rellenita y, por seguir a las masas, como casi tod@s l@s niñ@ (y no tan niñ@) hacen, dejaron de ser mis amigas. Hasta aquí podía parecer todo más o menos normal, “cosas de críos” como muchos dicen, pero la cosa no acabó ahí. Luego me hice amiga de otro grupo de chicas de mi clase pero, al cabo de un tiempo, adivinad lo que ocurrió…correcto, dejaron de ser mis amigas y lo gracioso es que tuvieron que escribir una carta para leérmela en la cara para básicamente decirme que “no nos caes mal, pero queremos dejar de ser tus amigas” (todo con mucha lógica). A partir de entonces dejé de tener amigos y me pasaba los recreos completamente sola. A veces intentaba integrarme de nuevo entre algunas de ellas pero siempre veía malas caras, hablaban mal de mí y llegaron a ignorarme. Yo sabía que en mi clase había buena gente a la que no le hubiese importando ser amig@ mí@, pero por no quedar mal delante del resto por llevarse con una “gorda” seguían el comportamiento del resto. Incluso algunos niños del colegio que no me conocían de nada me llegaron a llamar “gorda” a la cara y me decían que no podía comer ciertas cosas por estar “gorda”…

    Al final mis padres se acabaron dando cuenta, supongo que porque me veían triste y porque a veces no podía evitar llorar, y decidieron hablarlo con la psicóloga del colegio. Más “graciosa” es aún esta historia cuando fue la propia psicóloga la que decía que era culpa mía por no saber integrarme, que lo que hacían los demás eran “cosas de niños”. Por un momento llegué a creerme que realmente era culpa mía, pero también era consciente de que lo que hacían es@s niñ@s no estaba bien. Y no era precisamente por ser más o menos tímida o porque me costase relacionarme con la gente…no, no, era por el hecho de ser gorda y diferente a los demás.
    Los años fueron pasando y al llegar la adolescencia la cosa no mejoró demasiado, aunque una parte de mi luchaba contra todo aquello y quería a hacer caso omiso de lo que me decían o escuchaba, todo ello hizo que cada vez me sintiera menos segura de misma, que me mirase al espejo y no me gustase.

    Con la llegada de nuev@s alumn@s a la E.S.O. fui haciendo nuevos amigos y la verdad que fue un alivio para mí. La gordofobia seguía presente en mi clase y en el colegio en general y aún me seguían humillando por momentos, pero al menos no me sentía tan sola como antes. Con el paso de los años fui poco a poco ganando confianza en mí misma y me rodeaba de gente que valía la pena, que no se fijaban en tu aspecto físico, sino en tu forma de ser. Pero los comentarios y cuchicheos me llegaron a importar de tal manera que me daba vergüenza comer delante de la gente, pasar por el pasillo de las clases delante de otra gente, quitarme la camiseta en el vestuario de las chicas después de gimnasia par asearnos o para cambiarnos la ropa…Y toda esta inseguridad hizo que creyese que no merecía tener amigos como cualquiera otra persona o que nunca llegaría a gustarle a nadie por el simple y único hecho de que tener unos kilos de más.
    Ya en Bachillerato algunas de esas personas que me habían humillado en la infancia querían retomar la relación conmigo y hacían como si nada hubiese pasado, muy falso todo. Puede que algunas personas que lean esto piensen “hombre, pasaron muchos años y la gente madura”, sí, cierto, muchos de ellos maduraron y se arrepentirían de lo que habían hecho, pero yo no era capaz de olvidar todo aquello y tenía demasiado rencor en mi interior que me impedía actuar de forma normal, como si nada hubiese pasado.

    Por suerte cuando empecé a estudiar en la Universidad mi vida dio un vuelco. Siempre me dio miedo hacer cambios en mi vida por miedo a no encajar y por el qué dirán, pero la verdad es que nunca me había sentido más segura en mi vida. La gente que conocí era encantadora, muchísimo más madura de toda aquella gente de la que me había rodeado siempre. Gente que no se fijaba en mi aspecto y no me juzgaba sin previamente conocerme. Gente que realmente llegó a quererme y a pasarlo genial conmigo por mi forma de ser. Y gracias a ello descubrí la Sarai que tenía dentro de mí, aquella que nunca se había dejado ver antes por todos aquellos miedos que la gente implantó en ella. Me di cuenta de lo graciosa que resultaba a la gente, y que no solo se reían de mí, sino que yo también me reía con ellos y mi físico pasó totalmente a un segundo plano. Además descubrí lo fuerte que podía llegar a ser porque haber llegado hasta dónde estoy ahora no había sido fácil.
    Actualmente tengo 22 años, uso una talla 44-46 de pantalón y una XL en camisetas y hoy en día no me da vergüenza reconocerlo. Me quiero de verdad, me gusta tal y como soy y es algo maravilloso, creo que de lo mejor que le puede pasar a una persona. A pesar de que más o menos haya superado el que en algún momento se metiesen conmigo, hay gente cercana a mí (más cercana de lo que me hubiese gustado) que no entiende como me puede gustar mi cuerpo, como puedo estar conforme así, y he movido cielo y tierra por intentar que entendiesen mi postura, pero son creo que son personas tana acomplejadas que no hay manera de hacerles ver las cosas. Llevo una vida bastante sana, como bastante bien (dentro de lo que cabe) y hago ejercicio regularmente. Me he hecho pruebas de todo tipo y estoy sana, pero sí, tengo unos cuantos kilos de más. Llevo intentando hacer dieta desde hace muchos años (desde el Pleistoceno casi), pero la verdad es que me cuesta mucho ser constante, y más difícil es cuando tienes problemas de ansiedad. Todos mis cambios de humor los asocio con comida, es un hecho; cuando me pasa algo emocionante se me da por celebrarlo comiéndome algo bien rico y poco sano, cuando me estreso por los exámenes ataco a la bollería, cuando estoy triste ataco al chocolate, cuando estoy sola y aburrida en casa se me da por ir a la despensa una y otra vez…nada nuevo.

    Creo que sólo le he contado mi historia a una o dos personas como mucho, porque la verdad que desde entonces me cuesta mucho confiar en la gente, y alguna vez llegué a plantearme el ir a un psicólogo, pero ¿qué mayor psicología hay que hablarlo abiertamente con amigos y familiares que entienden tu situación (o que al menos lo intentan) y que te apoyan en tus decisiones? Y fue hace relativamente poco que me di cuenta de lo que en realidad me había pasado, y es que me habían hecho bullying o más comúnmente conocido como acoso escolar.

    Desde entonces, y desde que conozco el término, me considero una gordibuena en toda regla. Estoy orgullosa de mi cuerpo, con sus curvas y sus cachas, y lo defiendo contra todo aquel que intentase meterse conmigo o con otras personas que, al igual que yo, somos “diferentes”. Soy consciente de que no tengo que darle explicaciones a nadie ni sobre mi vida y menos aún sobre mi cuerpo, porque es solo mío, y de nadie más. Obviamente tengo días en los que no me siento bien conmigo misma, como le puede pasar a una persona delgada, alta o bajo y por todo esto defiendo a las imperfecciones, que son lo más perfecto, porque no hay cosa más hermosa que la singularidad. Y sobre todo defiendo a la mujer y su libertad.

    Por fortuna se están normalizando las tallas grandes cada vez más y se les está dando cara a los cánones de belleza impuestos por la sociedad, defendiendo así a los cuerpos reales. Soy consciente de que queda mucho camino por recorrer para cambiar la mentalidad de las personas, pero al menos existen mujeres (y hombres) que luchan por la causa, mujeres que no se quedan quietas como princesas en su castillo esperando a que las vengan a socorrer, porque saben que son más que eso, saben lo que valen, son fuertes e independientes.
    Con este mensaje espero dar a ver al mundo una historia real, no quiero ser un ejemplo para much@s otr@s hombres y mujeres, pero quiero hacerles ver que no están solas en esto, y que de la gordifobia se puede salir.

    Ni mi cuerpo, ni mi talla, ni mi peso definen quién soy, mi apariencia no describe mi pensamiento.

    Si has sido capaz de leer todo te doy mi enhorabuena, porque me ha costado días escribir este pedacito de mí; no porque no me acordase de todo lo vivido, al contrario, lo recuerdo todo muy bien (como si todo pasase por delante de mí como un feedback, con música de fondo triste), sino porque no sabía muy bien como plasmarlo y resumirlo en papel (de hecho me he dejado algunas cosas por el camino, pero puede que a partir de ahora me anime a contar más anécdotas).

    Sarai


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Beatriz Romero
    Participante


    Beatriz Romero on #112538

    <3 <3 <3

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)
Respuesta a: Responder #112538 en Superación
Tu información: