Os voy a contar una historia para ver que haríais si os pasa.
Imaginad que conocéis a alguien que está estudiando en vuestra ciudad y por casualidad él es amigo del rollo de tu amiga. Todo es perfecto porque quedáis juntos. Un día estáis los 4 en una casa bebiendo y viendo una película.
Ahora imaginad que ellos se van a una habitación y os quedáis solos. Entonces os empezáis a besar y por su forma de hacerlo tiene pinta de ser un gran empotrador. Cuando el ambiente está caldeado decidís ir a la otra habitación. Es hora de pasar a mayores y este supuesto empotrador se cree que tu pepitilla es un timbre y empieza a llamar. Tú te estás dando cuenta que así no vas a abrirle la puerta. Sigues pensando que es empotrador asi que manos a la obra. Te mira con ojos de deseo y en menos de un minuto su lata de coca cola se ha quedado sin gas.
¿Os imagináis que os pasa eso? Porque a mí no me hace falta imaginarlo.