Trabajo en una farmacia desde hace unos meses es mi primer empleo de lo mío y estoy encantada con la parte de atender al público porque ya me estoy conociendo a todo el barrio.
Ya van dos veces que viene el mismo señor mayor (unos 80 años o así) a hacerme preguntas sobre la viagra. La primera vez fue incómodo pero dentro de lo profesional me preguntaba cuánto tardaba en hacer efecto, si podía mezclarla con vino, si realmente funcionaba y no eran patochadas, esas cosas.
Pero esta segunda vez cuando ya se iba me suelta con una sonrisita:
“Pues si tanto me dices que funciona tendría que probarla contigo guapetona.”
Intenté disimular y pasar al siguiente cliente pero por dentro tenía una mezcla de asco, rabia y vergüenza
Lo peor es que fue en tono de broma y eso es lo que más me enfada. Porque si le digo algo, seguro que me salta con el típico ay, mujer, no te lo tomes así.
No sé cómo reaccionar si vuelve a venir y lo intenta otra vez.
No quiero parecer antipática ni montar un escándalo, pero tampoco quiero seguir aguantando ese tipo de comentarios. Me gustaría saber si las que habéis currado cara al publico os han pasado cosas parecidas y como lo habeis gestionado, besitoooossss