Hoy escribo porque necesito que alguien me aporte algo de luz…
Llevo con mi pareja 19 meses viviendo. Comienzo diciendo que él es un cacho de pan, pero a veces por eso precisamente, han pasado cosas que a mí me han hecho mucho daño. Es una persona que evita totalmente los conflictos, pero hay veces que no podemos evitarlos y debemos enfrentarnos a los problemas, para poder zanjarlos, principalmente.
Él se separó, un divorcio muy complicado y con un niño en medio cuya madre utiliza como arma. Tras su divorcio, tonteó con las drogas, excesos de alcohol y sumado todo a antidepresivos, se le fue la cabeza con las mujeres, agujero que veo agujero que penetro, y esto es algo que nos ha hecho daño en nuestra relación, pues como actuaba de cajero automático con todas, no querían soltarlo y sus ex se han dedicado a entrometerse y a insultarme por activa y por pasiva (llamándome gorda principalmente). Él, por evitar el conflicto, pasaba de decirles nada, pero esto ha significado que, año y medio después, yo sigo recibiendo insultos y, además, tengo un miedo permanente de que vuelva a las andadas y vuelva a caer en alguna de estas mujeres. Sé que aquí hay más bien una clara inseguridad en mí misma, pues él me ha dejado muy claro que con quien quiere estar es conmigo, pero mi miedo está ahí precisamente porque, a pesar de que me hacían daño, él intentaba ir de buenas con ellas, ya fuera porque su negocio estaba cerca de una de ellas, ya fuera porque una de ellas era su exabogada y no quería problemas con ella por no perder a su hijo, y así un largo etcétera.

Ahora, año y medio después, dice que si quiero las llama y se caga en la madre que las parió a todas, pero ahora siento que el daño ya está hecho, y que si se ha llegado a este punto, es porque él lo ha permitido.
Yo claro que puedo defenderme y me defiendo, pero como él en su momento no hizo nada, ahí siguen…
Hace poco, una de las chicas le dijo de ir a tomar birras y ponerse al día, a mí se me comieron los demonios y él no movió un dedo, no le respondió, pero tampoco se lo negó.
El caso es que llevamos casi un año en terapia de pareja y, en esta última sesión, la psicóloga le dijo que no podía seguir huyendo de los problemas y que si las situaciones se repetían, era porque no estaba zanjado y que él debía tener una conversación conmigo, aunque fuera incómoda, no se podía seguir huyendo.
Ayer quise tener esa conversación pendiente y acabó con él largándose de casa.
Yo ya no sé qué hacer, le quiero pero a veces pienso en qué necesidad tengo de aguantar todo esto, ya que aguanto insultos por parte de sus ex, de la madre de su hijo que tiene problemas mentales, he aguantado barbaridades de su hijo al cual le están haciendo pruebas psiquiátricas porque es muy pequeño pero tiene psicopatía infantil (ha matado a un perro, ha intentado en innumerables ocasiones hacerle daño a mi perra, miente descaradamente, no tiene ni una buena idea, es manipulador… y sólo tiene 4 años).
No sé por dónde tirar, no quiero perderle, pero siento que estoy perdiendo todas mis ganas de vivir.