El problema es que todas las madres de la clase se han puesto de acuerdo para apuntar a los niños a un campamento que cuesta una auténtica barbaridad. No voy a decir el nombre porque igual alguien lo conoce, pero vamos el típico campamento con piscina, inglés, robótica, cocina, excursiones, camisetas monísimas y fotos todos los días en una app como si fueran influencers de 5 años.
La quincena sale por casi 500 euros. Mi hijo está emocionadísimo porque van sus amigos.
Nosotros no estamos en la ruina pero tampoco nos sobra el dinero. Podríamos pagarlo, sí. Pero a costa de ir más ahogados, de quitar de otras cosas, de no hacer ni una escapada este verano o de tirar de tarjeta. Y sinceramente me parece una locura normalizar que para que un niño de infantil no se quede fuera del grupo tengas que gastarte ese dineral.
Le he mirado otro campamento municipal bastante más barato. Tiene juegos, manualidades y horario parecido. No es tan cuqui, no tiene piscina y no mandan fotos con filtro Valencia y seguramente las camisetas sean feas. Es un campamento normal de los de toda la vida. El niño está enfadado porque quiere ir con sus amigos, pero ahora mi marido dice que venga que hagamos el esfuerzo y que vaya feliz, que si emos tenido un solo hijo es para poder permitirnos estas cosas.
me ha hecho sentir fatal, vosotras que haríais?
