Lo siento, pero es así.
Prefiero estar en el paro a aceptar un trabajo que me explote, porque sí, es una explotación.
Los horarios partidos es algo que solo he hecho cuando era más joven y que, ahora, en mi vida adulta, no aceptaría ni de broma.
La conciliación es completamente imposible. El horario partido siempre te pilla las horas clave, las cuatro más activas de la mañana y las cuatro más activas de la tarde. Nunca tienes tiempo a nada, no puedes organizarte ni llevar a los niños al colegio o recogerles.
Echas muchísimo más que ocho horas. Si contamos unos 15 minutos, que ya me parece poco, para llegar al trabajo, estaríamos hablando de que dedicas una hora al día solo en llegar a tu trabajo. Por no hablar que las horas que te quedan muertas entre medio, que siempre son, demasiado pocas como para irte a casa, y muchas para quedarte cerca de tu puesto de trabajo.
Es una mierda.
Que evidentemente, entiendo a las empresas, contratan a una persona con horario partido y le acaba solucionando toda la franja conflictiva. Es un ahorro de dinero considerable. Pero joder, ¿a qué precio? Al de la vida de los trabajadores.
Porque claro, solo os estoy hablando de obligaciones: niños, organizarse… Pero también te deja sin tiempo de ocio o para dedicarte a ti misma o a tu pareja.
Recuerdo que cuando veía a mis amigos y familiares tener libre el fin de semana o, un día entero, me moría de envidia y pensaba en lo mucho que aprovecharía yo ese tiempo, que siempre era para descansar o para algo tan sencillo como ir al cine.
No me parece normal que, por culpa del trabajo, tengamos que renunciar a nuestra vida, a poder tener tiempo. En esa época, sentía que mi vida era lo que ocurría entre turnos del trabajo. Una carrera de relevos conmigo misma en la que salía de un turno, hacía todo lo que no había podido hacer en casa durante el día, volvía a trabajar, salía cansada y me iba a casa a descansar o hacía un plan que durase poquito para poder dormir, luego me despertaba y vuelta a empezar.
Y para aquellos que argumentan que trabajar con horario partido es necesario para mantener la productividad, les digo esto: la verdadera productividad no se mide en horas trabajadas, sino en resultados y en la calidad de vida de los trabajadores. Al priorizar el bienestar de los trabajadores y fomentar un entorno laboral que promueva el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, los trabajadores son más productivos y tienden a coger menos bajas por burnout, ansiedad o depresión.
Que, además, no te dan ningún tipo de plus por aceptar ese horario de mierda. Si al menos te lo compensasen con un incentivo económico, te lo podrías plantear. Como los pluses nocturnos. Tipo, que si haces horario seguido te paguen 1200€, pero si haces partido, 1450€. Si fuera así, al menos me lo pensaría, aunque fuera solo para un tiempo, pero que se cobre un sueldo normal con ese horario, me parece una injusticia.
En última instancia, trabajar con horario partido puede ser una elección, pero no debería ser la única opción disponible, que ahora, como trabajar es de privilegiados, se aprovechan del desespero y la demanda para colarte las peores condiciones y encima decirte que les debes dar las gracias, porque tienen a treinta más esperando. Todos merecemos tener el control de nuestras vidas y el tiempo para perseguir nuestras pasiones y metas personales.
Deberíamos plantarnos todos y no aceptar los trabajos con horario partido, o pelear por la mejora de las condiciones en los que no se puedan suprimir.
Definitivamente, en mi caso, nunca pienso aceptar un horario partido.
