Hace unas semanas tuve una plática con mi mamá en modo help me, de lo ansiosa y estresada que me sentía. De algún modo llegamos a un tema espinoso y me preguntó que si no sentía que me faltara tener un novio (por que aún que yo no se lo haya dicho nunca, ella sabe perfectamente que nunca lo he tenido, a l a mamás nunca las engañas). Contesté que si, pero que no era sólo cuestión de decir si quiero y ya está. Le confesé que había estado con varios chicos, sin especificar el número, pero de una relación sexual no pasaba. Me preguntó que a qué creía que podría ser?
Son varias mis teorías: Quizá no tengo el encanto de enamorar a alguien, quizá no soy lo suficientemente todo para hacer que alguien apueste por mi, quizá no les parezco bonita (aunque yo si me crea) y lo más seguro… Por ser gorda. Ella me refutó todas excepto la última, hasta yo estando de buenas me digo que todas son falsas excepto esa. Concluyó poniéndose de ejemplo; según ella de joven se propuso a bajar porque quería novio y lo logró así que me echo ánimos y que todo era cuestión de querer.
Mas tarde, hace unos días escuché la conversación entre mi mamá y mi hermano acerca de las relaciones tóxicas y de los patanes que solían elejir mis hermanas y mi hermano hizo el comentario más estúpido que jamás escuché: – están deformes, jamás se han cuidado y pues así, ni cómo elegir algo bien, es mentira eso del amor y bla bla bla, uno como hombre elije algo que sea agradable a la vista, por eso agarran a cada cabrón, y pues ni modo, eso es para lo que les alcanza – ayyyyy por dios, si no lo decía por mi, me quedó como anillo al dedo y no puede evitar decirle que era un pendejo, me puse como gato patas arriba aventado arañazos.
Una amiga, psicóloga por cierto, me dijo que debía dejar que ponerme muros, y quitarme el pretexto de mi obesidad, que en los años que llevaba conociéndome no me sabía de algún novio y pues debía animarme a dar el paso, preprar el terreno con alguien que me gustara y poder lograr algo. Así que me entusiasme y sorpresa la mía. El chico me dijo que si quedabamos para salir y espero el último minuto para mandarme por un tubo, con pretextos tontos.
La idea de mi mamá y las palabras de mi hermano me rondan a diario pensando que sigo sin novio a unos meses de llegar a los 30, porque mis estándares son tan altos y no me alcanza.
Me duele mucho y me avergüenza que mi familia y algunos amigos sepan que nunca he tenido novio. Obviamente no sabré si esa es la causa hasta que baje de peso, pero también me rehúso a la idea que sólo valgo por mi cuerpo y ni siquiera puedo encontrar el impulso que me haga querer cambiar.