No esperes a que se te acerquen si te apetece, acércate tú. Habla un poco, muéstrate interesada y receptiva, con seguridad y sin parecer «necesitada», y al poco desaparece. Si estás en un local de noche ponte a hablar con tus amigos, a bailar con una amiga o lo que sea. Si le atraes irá detrás de ti y volverá a hablarte. Es un truco que suele funcionar.
Y en general, tener una actitud segura ayuda muchísimo. Cuida tu aspecto y haz lo que veas para sentirte atractiva, tu propia percepción se transmite a los demás.