Hola chicxs,
Os comento mi historia porque pasan los días y necesito consejo…
Llevo con mi pareja año y medio de relación. Es la única relación que he tenido en la cual me he sentido verdaderamente querida, valorada y deseada, la única persona que me ha introducido en su circulo de amistades, me invita a todas las comidas familiares… en fin, lo más parecido a una relación sana que he podido vivir desde mi experiencia personal.
Ya paso los 30 y siento que necesito algo serio y estable en mi vida, enfocado a poder tener una familia el día de mañana.
El caso es que desde hace cinco meses mi pareja ha cambiado. Empezó a alargar las quedadas después del curro con sus compañeros, bebiendo cerveza hasta las tantas y volviendo a su casa bebido (cogiendo el coche, por supuesto).
Eso me empezó a generar mucha preocupación hacia él y, conforme pasaban las semanas, controlaba más qué hacía los viernes, cuándo y cómo volvía. Todo esto generaba muchas discusiones entre nosotros, pero la cosa se empezó a complicar más.

Se fue de despedida de soltero de uno de sus amigos todo el fin de semana y desde el momento en que bajó del avión un viernes por la tarde, no volví a saber nada más de él hasta el domingo por la mañana, que le dio por coger el móvil un segundo… (Exacto. ni se acordó que tenía novia, porque otros que ya estan casados dudo que también «desapareciesen»). Tampoco le pedía que estuviese pendiente del móvil cada hora, pero saber un poquito cómo le iba no hubiese estado de más.
Le perdoné. Insistió tanto en su cagada y en que había hecho mal que le perdoné.
Y ahora viene lo que más me asusta: las mentiras. Dos semanas después de volver de la despedida, quedó conmigo un viernes. Antes de eso, se quedó tomando cervezas, como siempre, con los de su curro. Total, que al final consiguió venderme la moto para que me creyese que no podía quedar conmigo porque estaba muy cansado y no se quería liar mucho con sus compis, que si me sabía mal vernos el sábado. Pues resulta que se quedó con ellos, se fue a casa, se arregló y se fueron a cenar por ahí hasta las tantas y, además, se quedó a dormir en casa de uno de ellos. Lo pillé durante la supuesta cena ya que lo estuve llamando y no me lo cogía, pero si me había hablado por whastapp dos minutos antes.. finalmente me lo cogió y su respuesta a todo esto fue: «Tenía miedo de decirte que me quedaba con ellos porque te pones de una manera que prefería evitarla…» (Vamos a ver bonico… has quedado conmigo, lo cancelas y te quedas con ellos, cómo quieres que me ponga? pero vamos, os juro que no le habría montado un pollo (aun diciéndomelo) por decidir quedarse a tomar algo si no me hubiese vendido la moto del cansancio).
Le volví a perdonar una semana después de una lucha incansable por su parte por recuperarme.
Y, finalmente, su última mentira ha sido la que mas me ha dolido. Teníamos todo preparado para irnos de vacaciones con algunos planes montados y todo coincidiendo aquella semana con mi cumpleaños.
Pues el día antes de irnos, queda con unos amigos, bebe más de la cuenta y se va de fiesta. Me manda un mensaje a la una de la madrugada diciéndome que ya está en casa (lo mismo que la otra vez, aunque tonta de mí, le creo). A las siete de la mañana me suena el móvil y es él. Empieza a decirme que está muerto, que le han drogado, que no sabe qué hace en medio de la ciudad con el coche, que no entiende nada, que qué le han hecho…
En fin, os podéis imaginar, yo flipando en colores, casi llorando preguntándole dónde coño está, intentando ayudarle pero a la vez queriéndome morir por dentro.
Al final consiguió llegar a su casa y en cuanto lo supe, decidí cortar toda comunicación con él e irme sola de vacaciones ya que el apartamento es de mi familia y, al menos, me quedaba eso. Me aburrí como una ostra. Sin planes, mal tiempo… así que decidí volver un día antes.
La cuestión es que él siempre que la ha cagado con lo que os he contado se ha desvivido por hacerme ver que soy la mujer de su vida y que cambiará… pero me estoy dando cuenta que cada vez va a más, aunque según él, esta vez ha tocado fondo con el tema de que le hayan drogado y tal, la verdad es que no me fío y me da mucho miedo que siga engañándome, según él, por miedo a que me enfade porque sale.
Desde entonces yo ya no me siento como antes, para mí, una mentira así es traición.. y la traición la siento casi casi al mismo nivel que una infidelidad, pero siento que no voy a encontrar a otro chico con quien consiga abrirme como lo he hecho con él, poder ser yo misma…
Evidentemente el problema es que cuando no pasa nada de esto, nuestra relación es ídilica, pero esto la destroza por completo…
Qué pensáis? merece la pena esperar y ver si cambia? Creéis que volverá a hacérmelo? Quiero estar con él, pero sé que incluso mi actitud hacia el cambiará por completo. Si ya me había vuelto «algo controladora» y la verdad que ya lo era un poquito de serie… miedo me da en lo que me pueda convertir ahora.
Gracias bonitxs y siento el tostón (L)