Me acaban de llamar del instituto porque una amiga de mi hija se ha quejado de ella durante el recreo. Según ella, mi hija la molesta constantemente, haciéndole bromas sobre el chico que le gusta.
Creo que todos hemos perdido los papeles, esto se ha hecho toda la vida y nadie iba corriendo al jefe de estudios a quejarse. Son cosas de críos, y lo normal es que lo resolvieran entre ellas y no que corriera al jefe de estudios.
Me han informado de que mañana estará castigada y no podrá salir al patio en el recreo. No estoy conforme, pero acato las normas y las decisiones del centro. Ahora, conociendo a mi hija sé que no volverá hablar a esta chica y lo peor de todo es que su madre me llamará para decirme que tengo que resolverlo para que vuelvan a ser amigas.
Yo lo veo una traición, así que no creo que deba defender que sigan yendo juntas. Si mi hija no quiere, ella es libre de decidir con quién se junta y si a la otra no le gusta, que se lo hubiera pensado antes.
