Esto es de lo más friki que me ha pasado en la vida, y obviamente no ha sido intencionado.
Una vez tuve un novio, al que llamo «el amor de mi vida» ( aunque creo que existen varios, de momento solo conocí a uno que me calara hondo ) pero el tema no funcionó por varios motivos : tenía ( y sigue teniendo un hijo, y por tanto una madre de su hijo muy presente, y a mí esto no me cuadraba para nada ), un nivel cultural / conversacional bajo, que juntado con lo tercero empeoraba; y un gustito a los porros frecuente.
Le quise mucho, él me quiso otro tanto, y pese a lo que he dicho anteriormente, las cosas positivas eran muy buenas : me equilibraba ( osea, que sabia como calmarme ), me enseñó a vivir de otra manera ( mucha furgo, mucho campo, mucha playa y sobretodo mucha paz en contacto con la naturaleza para esta city girl ).
Después de que rompieramos, puesto que entre el curro, su hijo y el surf ( su otro hijo ) no podía dedicarme apenas tiempo llegué a pensar que igual se me habia ido un poco la olla en cúanto a lo que me valía y a lo que no en una pareja; y a desear poder aceptar sus condiciones si tuviera de nuevo la oportunidad.
Cierto que tuvimos una segunda vuelta, y no funcionó, básicamente porque habíamos cambiado y no me pude volver a enamorar, pero eso es otra historia.
La cosa es que la vida es tan graciosa ( o irónica o vacilona, yo ya no sé ) que me ha plantado esto delante. El tema es que me meto a Tinder y hago match con un guapísimo rubio de ojos azules; todo genial; pero según vamos hablando ( con cita de por medio ) me empiezo a dar cuenta de los 100 millones de coincidencias que tiene con el, anteriormente citado, «amor de mi vida». Y para que no os creais que estoy flipando sola cito :
– mismo color de pelo y ojos
– misma edad ( de cuando salí con el primero )
– misma profesión
– ambos con un hijo, de la misma edad ( de cuando salí con el primero )
– los hijos de ambos también se parecen fisicamente ( castaños de ojos marrones )
– mismo gustito por los «liaos»
– mismas aficciones
Y claro, yo.
Y las que me quedan por descubrir.
Y después de todo esto, ¿ qué coño hago ? Esta claro que la historia se repite, pero, creyendo en el destino, ¿ para qué ?
A ver, que el chaval me gusta, y mucho ( ¿o es una mezcla de soledad y recuerdo de mi ex? )
¡No entiendo nada!