Estaba en la cola del supermercado con la compra ya puesta en la cinta. Entre otras cosas llevaba patatas, refrescos, unas bolsas de hielo, pan de hamburguesa, salsas y varias cosas más.
La señora que iba detrás empezó a mirar la compra y, de repente, me soltó:
«Claro, luego la gente dice que no sabe por qué está gordita… pero es que la compra es el reflejo de lo que uno come.»
Al principio pensé que no iba conmigo, hasta que me miró directamente y añadió:
«Con esa compra no me extraña.»
Me quedé completamente bloqueada. No le contesté nada.
Lo que más rabia me dio es que estaba comprando todo eso porque esa misma tarde teníamos una barbacoa en casa de una amiga y cada uno llevaba una parte. Ni siquiera era mi compra de la semana.
Pero aunque lo hubiera sido… ¿qué necesidad tiene alguien de comentar el cuerpo de una persona o juzgar lo que lleva en el carro de la compra?
Salí del supermercado sintiéndome fatal. No porque una desconocida tenga razón o deje de tenerla, sino porque me hizo sentir observada y juzgada delante de toda la cola.
¿Os ha pasado alguna vez que un desconocido se meta donde nadie le ha llamado? Porque todavía no entiendo cómo alguien puede ver normal decirle eso a otra persona.
