Después de bastante tiempo leyendo y sintiendome representada con miles de historias ajenas… Me toca expresarme un poco.
Hola bonitas !!
Tengo 21 años soy alta, rubia, de ojos claros, pero también soy gordita. Algo que no tendría nada de malo si no fuera lo que me boicotea constantemente.
He tenido pocas experiencias sexuales y las que fueron, fueron malas. Si a esto le juntas mi autoestima irregular y lo poquito que me quiero a veces, pues no es precisamente mi fuerte la seguridad en mi misma.
Soy la primera que motiva, cree y ve todo lo precioso que hay en el cuerpo y la persona de enfrente, pero me cuesta mucho hacer ese trabajo de introspección. Y no solo me limita, sino que me frustra.
Hace un mes y pico con la idea de darme valor, me propuse pequeños retos. A ver si «con la gracia» me atrevía a olvidar mis miedos y así fue.
Me propuse hablar con alguien desconocido para mi, después intentar que cuaje y finalmente quedar. Cuál fue mi valentía que fui directa a intentar hablar con mi crush y bingo! el @universo me mandaba señales de neón para que espabilara pero yo, no he terminado de creermelo. Realmente no hemos hablado demasiado pero si se nota que hay un cierto interés ( no sé de qué tipo), he alargado la situación todo lo que he podido, incluso diciendo: » si vuelve a hablarme esta vez sí que le digo de quedar» y… @universo volvió a hacerlo y yo no reaccioné, ahora la pelota está en mi tejado y soy quien debe proponer un día para finalmente quedar.
Me emociono como una chiquilla si pienso que un Crush, ha dejado de serlo porque ahora quiere quedar conmigo, pero me muero de miedo de pensar en el rechazo que puedo causarle cuando me vea. Es algo que me ha paralizado siempre. Tengo redes sociales donde subo un contenido que no soy yo y solo muy de vez en cuando aparezco en alguna fotografía de retrato con cara intensa. Por lo que mi conclusión es que mi cuerpo no se ve y que en el momento en que nos veamos será shock para sobre llevarlo.
Según escribo esto voy pensando en el tamaño de estupidez que suena, pero no es menos verdad que me muero solo de pensar en el posible rechazo. Y ya no por el, sino por cómo me puede afectarme a mí anímicamente.
Me falta valentía y arriesgar, quererme un poquito y confiar en que hay gente en el mundo que tiene ojos para mucho más que eso. Pero me cuesta tanto encontrarlo, que a veces dejo de creerlo.