Quería contaros esto anoche pero estaba demasiado indignada para escribir con propiedad.
Como todas sabéis ayer fue el Día de la Mujer y hubo marchas reivindicativas en toda España. Yo por supuesto fui a la de mi ciudad preparada con mi pancarta y con la voz lista para pegar unos cuantos gritos. Cuando llegué al punto de encuentro de donde salía la manifestación se pusieron a mi lado dos chicas estupendas, las dos iban con una señora mayor que debía ser su madre, ambas con síndrome de Down y con dos pancartas geniales, en una de ellas se leía algo así como ‘y todavía diréis que la culpa es nuestra por provocaros’.
Estaba súper emocionadas y hablaban entre ellas de lo importante que era estar allí. Si yo ya estaba animada, escucharlas a mi lado me hizo venirme mucho más arriba. El caso fue que la manifestación empezó y mientras caminábamos despacio recorriendo la ciudad en la acera, a nuestro lado, había gente que veía pasar la marcha.

Pasamos junto a un grupo de chavales y mientras las dos chicas gritaban y aplaudían pude ver cómo ellos se empezaban a reír sin parar y uno de ellos les gritó que tenía cojones que ellas hablaran de provocar a nadie. Ellas no se enteraron, por suerte, aunque el tipo lo repitió varias veces con claras ganas de que ellas escucharan sus barbaridades.
Yo los miré y les mandé callar y les pedí respeto, pero solo supieron responderme diciéndome que me callase y que éramos todas unas feminazis de mierda.
Lo sé, son unos imbéciles y no hay que hacerles caso, pero me da mucho miedo la educación que se está dando a la gente joven hoy en día. Y lo peor ya no es solo eso, sino que la gente en general no les dijo nada cuando se les escuchó de sobra. Lo suyo hubiera sido que todos les hiciéramos disculparse por gilipollas.
Y eso es todo, por suerte la manifa fue genial en general y solo lo enturbiaron estos maleducados, pero es una verdadera pena…
¡Abrazos hermanas!