Mi novio va a entrenar a un gimnasio de esos con cristaleras enormes a pie de calle.
El otro día salí antes del trabajo y pasé justo por allí y lo vi. No pasé queriendo, de hecho no sabia ni que entrenaba ese día.
No sé cómo explicarlo pero su lenguaje corporal me dio una bofetada.
Estaba hablando con una chica rubia, cuerpazo, sonrisa de anuncio se reían, se rozaban el brazo, ella le daba un toque en el hombro y él se apartaba jugando.
Me quedé clavada detrás de una marquesina. Sentí el corazón a mil, las piernas flojas, una mezcla de rabia y vergüenza ajena.
Me fui sin decir nada porque obvio no iba a montar una escena.
Cuando llegó a casa actué normal. Me dijo que había entrenado solo y que estaba reventado.
Estoy de los nervios porque si se comporta así cuando no sabe que le estoy mirando… ¿cómo será cuando no estoy?
No sé si contárselo y que me llame loca o escribir a Jorge Cyrus para que me ayude con cazando a infieles. Os juro que noté la química a través del cristal :(
