Soy consciente que de toda la vida, el que ha sabido venderse es el que llegaba más lejos, pero el problema es que en el mundo en el que vivimos y con tanto postureo o con las redes sociales, es como que simular que haces algo, es más importante que realmente hacerlo.
Pasa en muchísimos ámbitos, podría poner mil ejemplos, pero el último ha sido el quedarme con la boca abierta después de que rechazaran el manuscrito de una amiga en una gran editorial cuando ya lo tenían casi cerrado porque, según le han explicado, ya no cogen autores no conocidos.
Ella les ha dicho que no se puede dar a conocer si no le publican y le han contestado que funciona al revés que ellos ahora estudian las redes sociales y son los que llaman a Influences aunque no tengan ni idea de escribir para que escriban un libro sobre cualquier cosa porque eso garantiza ventas.
Al final se deja a un lado la calidad, el trabajo de años y el contar una buena historia a cambio de que las ventas estén aseguradas, aunque no tengan ni puñetera idea de escribir ni vocación para hacerlo y la mayoría hayan comprado los seguidores.
¿Tenéis la misma sensación o es una milonga que me estoy montando yo en mi cabeza?