Antes de empezar me gustaría pedir perdón de antemano si el post se hace muy largo, pero necesito contarle todo esto a alguien y, sobretodo, evitar (si puedo) que más personas se metan en un infierno como este.
He tenido problemas con mi cuerpo desde los 14 años, es decir, desde hace más de 7 años. Nunca he sido una persona delgada, pero cuando era más joven tampoco era gorda, estaba sana. A raíz de mi primera relación empecé a engordar y a tener preocupaciones que nunca antes había tenido, ¿le gustará más una chica delgada? ¿debería tener el cuerpo de la mayoría de chicas de mi edad? ¿soy suficiente?…
Como a muchísimas personas de mi edad les ha pasado, mi primer contacto con las TCA fue gracias a internet. Hoy en día me resulta horroroso que solo con una búsqueda puedas entrar en mil foros que te dan consejos para adelgazar, dejar de comer, vomitar y, en general, para perder peso de la peor manera posible sin llamar la atención de tus familiares o conocidos. Con esa edad, obviamente, todo me parecía maravilloso, no solo por los consejos, si no porque había muchas chicas que se sentían como yo, que querían lo mismo que yo y que, sobretodo, me entendían. Cuando tenía 16 años me di cuenta de que pesaba 100 kilos. Para mi fue horrible, me sentía asquerosa, no podía comprar la ropa que compraban todas mis amigas, me comparaba con todo el mundo… Me encerré en casa e intenté dejar de comer. No funcionó. Años después sé que realmente mi problema era ser adicta a la comida (otro trastorno del que no se habla nada y que causa problemas graves también). Así que, gracias a los maravillosos foros de las conocidas Ana y Mia, me di cuenta de que la solución era vomitar. Al principio lo controlaba, era algo puntual que ocurría solo cuando me daba un atracón de comida. En un año perdí casi 20 kilos. Suena muy bien, pero también fue un año en el que estuve encerrada en casa, suspendí 5 asignaturas porque casi no iba al instituto y en el que arrastré a mi pareja hacía mi pozo de mierda porque me volví más dependiente e insegura que nunca.
El siguiente año de mi vida fue sorprendentemente bueno para mi, era segundo de bachiller y me dije a mi misma que tenía que currar, ir a clase todos los días y sacar buenas notas. Lo conseguí, estaba tan centrada en mis estudios que mi cabeza se ocupaba más de eso que de pensar en mi cuerpo, en mis kilos y en mis complejos. Saqué el año con varios sobresalientes y conseguí entrar en la carrera que quería. Cuando acabó el año escolar lo dejé con mi pareja. Llevábamos desde los 13 años juntos y al contrario de lo que podáis pensar, fue liberador, me sentía mejor que nunca, no tenía que compararme con nadie ni preocuparme porque me dejaran por otra. Mis dos primeros años de carrera fueron bastante buenos, tuve mis problemas familiares (como siempre los he tenido), pero sabía manejarlo. Bajones puntuales por cosas puntuales, eso era lo más preocupante que me pasaba. Llegó tercero de carrera (hace un año) y ahí empezó el infierno de verdad. Mi padre ingreso en el hospital en un estado muy crítico, estamos los dos solos desde hace años así que la que iba de un lado a otro era siempre yo. Me dejé la carrera porque me estaban haciendo la vida imposible, algunos de mis amigos se tornaron en mi contra y aún hoy en día me da miedo pisar la universidad. He intentado rehacer mi vida, conseguí entrar en la escuela de arte, pero no he podido pisar ni un día la escuela porque me provoca ansiedad pensar que me pase lo mismo otra vez, no quiero salir a la calle, ni de fiesta, ni estar fuera de casa en general. Este año también conocí al chico del que más me he enamorado nunca, jamás he tenido un sentimiento así hacia nadie. Si juntamos esto con ser una persona dependiente e insegura… sí, esta relación me está haciendo más daño que nada.
Supongo que lo sabéis pero los TCA al final, funcionan como una adicción, es algo que está en tu cabeza, que sabes como funciona y que sabes que no te va a fallar, son una solución fácil. Desde hace 3 o 4 meses estoy más enferma que nunca, todo lo que como lo vomito. Ya no es algo que pueda controlar, porque la enfermedad controla mi vida. He perdido el contacto con casi todos mis amigos porque no soy capaz de salir de casa, no puedo salir a tomar algo o a cenar/comer. Todo este cúmulo me ha hundido en una depresión enorme, tengo ansiedad y fobia a salir a la calle. Cada vez que mi novio me anima a hacer algo al poco tiempo nos tenemos que volver porque ver a mucha gente me provoca mucha ansiedad y miedo, porque siento que la gente me juzga y porque me comparo con todo el mundo y salgo perdiendo. En estos 3 meses he perdido 20 kilos más y es lo único en lo que pienso a día de hoy. Desde fuera los trastornos alimenticios no tienen ningún sentido, te estás jodiendo la salud y ¿para qué?. Pero desde dentro y esto es lo que quiero explicar, perder peso se convierte en tu mayor motor, todo lo que haces está regido por tu enfermedad. Y hablo por mi, porque cada persona es diferente. Yo sé los problemas de salud que tengo. Sé que siempre estoy fría, que me mareo casi a diario, que el dolor de estomago es horrible, que tengo pesadillas todas las noches… pero me da igual, porque esta es mi realidad hoy en día y esta es mi zona de confort. Llegó un punto en el que tuve que ponerme en manos de profesionales porque no sabía que más hacer para salir del hoyo. Estuve viendo a un psicólogo privado durante bastante tiempo semanalmente y llegamos a la conclusión de que tenía que ingresar en algún tipo de centro o ponerme en manos de gente especializada en estos temas, literalmente me dijo que dejase de gastarme dinero en las sesiones y que me planteara hacer esto porque cada vez iba a más.
Y en esta situación me encuentro hoy en día, me aterra que me ingresen y que me quiten mi libertad para hacer lo que quiera, para seguir controlando mi cuerpo. Por no hablar de que mi familia no lo sabe y odio la idea de preocuparlos porque siempre he sido yo la que ha cuidado de mi padre. Por supuesto, tengo siempre el apoyo de mi pareja, doy gracias por encontrar a alguien que siga a mi lado y me aguante, sé que debe ser dificilísimo.
Solo quería contarle a alguien de manera anónima lo que me pasa y sobretodo por favor, dirigirme a todas esas personas que se planteen o que hayan empezado a seguir este tipo de conductas… Sé que es difícil, pero estáis a tiempo, NO vale la pena, no vale la pena perder peso rápido a costa de toda una vida, de tus ganas de vivir, de tu salud, de tus relaciones personales, de tu vida académica o laboral y de la preocupación de las personas que te quieren. Esta enfermedad ya ha conseguido controlarme a mi, pero no tiene que ser así para todxs, buscad ayuda profesional a tiempo. Un psicólogo solo va a ayudaros, no es una tontería ni una cosa de locos (que es lo que pensaba yo), yo tardé demasiado en ir y me ha pasado factura.