Buenas!
Es la primera vez que recurro a un foro de internet para contar lo que me pasa pero dado que no sé a quién acudir, ni tampoco sé cómo explicarlo ni cómo actuar ni nada.
El caso es que hace más de tres años conocí a un chico a través de un buen amigo, y conectamos en seguida. El pero tenía pareja en ese momento así que nada pasó. Al cabo de unos días me dijo que lo había dejado con ella (después de varios años) y empezamos a vernos. Aun así, tras unos pocos meses, dejamos de vernos pues él tenía que poner en orden sus sentimientos después de una ruptura como esa, aunque se notaba a la legua que entre los dos había algo fuerte. En ese tiempo volvió a verse con su ex, pero lo acabaron dejando al descubrir que ella le había sido infiel. Al cabo de más de un año me pidió salir y en otro año más estábamos viviendo juntos. Hasta el momento la convivencia muy bien, salvo alguna que otra discusión sobre quien se dejaba la lecha abierta.
Tras la ruptura con su ex, él ha empezado a ver la infidelidad desde otras perspectiva. Es decir, para él, una infidelidad sólo sería aceptable si hay algo que si o si se quiera probar y tu pareja no pueda darte (véase tirarse a una tía con una copa E de sujetador o que haga dos metros, o un trio, o una orgía etc, pero sólo en casos MUY excepcionales). Mi respuesta siempre era que aunque yo podía entender que alguien fuera infiel por x motivos, para mí no era excusa, y que si estás con alguien estás y sino le dejas, haces lo que quieras hacer y sigues con tu vida. Pero él es un tío, y entiende lo que quiere entender, y se pensó, no sé por qué motivos yo pensaba lo mismo que el respecto a esto (es decir, que escucha lo que quiere escuchar y entiende lo que quiere entender). A partir de aquí, debo decir que me juego una mano a que él no me ha puesto los cuernos ni mucho menos, pero si tuvimos una crisis pues se demostraba que en el fondo queríamos una relación con diferentes “permisividades”, por así decirlo, y estuve a punto de irme de casa, pues no sabía ni cómo actuar ni qué decir, pues me había quedado pasmada de cómo podía haber malinterpretado hasta tal punto mi punto de vista y conocerme tan poco). Dormimos separados hasta que a media noche vino para decirme que por favor no me fuera, que él quería estar conmigo, que me quería, que se alegraba que no hubiera salido por la puerta, y bla bla bla. Y no me fuí. Para él ya está todo solucionado (o al menos eso parece), pero yo me he quedado hecha polvo. Le quiero, pero no puedo evitar preguntarme de si esto sólo ha sido una chiquillada de niño pequeño (a veces le pasa, que cuando algo no es como él quiere, la lía), o si realmente debería dejarle y que se olvide de mí (y yo de él).
Total, que no sé qué hacer.
Gracias por leerme.