No veo la forma en la que vamos a solucionar esto, es el primer verano que pasamos juntos mi pareja y yo y la verdad es que lo estamos llevando mal porque yo odio literalmente ir a la playa, me da igual que sea de arena o de piedras o rocas y él solamente quiere ir a hacer surf. Este invierno él se iba con los colegas y yo me quedaba en casa leyendo un libro, hasta ahí sin problema, porque es algo que disfruto y me evade del estrés del día a día. El problema es que los dos somos profesores y tenemos por delante todo un verano de vacaciones donde no nos ponemos de acuerdo. Me planteó irnos de viaje al norte o a Tarifa, yo por el calor prefería el norte, pero es que su plan es ir a surfear todo el día. Sinceramente, para quedarme sola en el Hotel, me quedo en casa que no gasto.
Yo estoy dispuesta a acceder a ir a la playa algunas veces a cambio de que 15 días de este verano lo dediquemos a visitar lugares que no conocemos, paseando entre sus calles y conociendo a su gente, pero es que es mencionárselo y se le ponen los pelos de punta.
¿ Qué hago en esta situación? ¿ Cedo y me como la playa o para evitar malos rollos pasamos el verano separados y ya nos juntaremos de nuevo en septiembre?
