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    21 situaciones que viviste si creciste en una familia numerosa

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    Si has crecido en una familia numerosa, pero numerosa de verdad, de las de más de 3 hijos. De hecho, cuando cambiaron la ley a 3 hijos, en tu casa os entró la risa a todos.

    1. Cuando le dices a la gente cuántos hermanos sois, SIEMPRE, hay exclamación de sorpresa. Que va in crescendo según el número de hermanos, claro. 5, alaa. 8, ¿en seriooo? 12 QUÉ DICEEEES, ES MENTIRA.
    2. Compartías tu habitación con alguno de tus hermanos (o más) y cuando veías a tus amigas con su cuartito propio cual Virginia Woolf, soñabas con su vida llena de intimidad, luces apagadas por la noche, sin ronquidos nocturnos.
    3. Pero también has compartido armario, a la hora de pensar qué te pones, sabes que puedes contar también con la ropa de tus hermanas (aunque sea a escondidas).
    4. Si eras de las mayores, lo mismo te ha tocado encargarte de los pequeños y con 10 años ya eras una experta en cambiar pañales y limpiar culos.
    5. De pequeños, estrenar ropa era un acontecimiento, especialmente si te tocó ser de las menores, daba igual ropa de hermanos o de hermanas. Yo jamás tuve un uniforme nuevo y heredé ropa hasta que me empecé a diferenciar como la hermana gorda. Lo vintage para mí, nunca ha sido un tiene misterio.
    6. De hecho, lo de llevar ropa de marca incluso, era el extralujo y como mucho heredado.
    7. De hecho (bis), cuando la gente te dice que “pues tus padres debían tener pasta”, tú piensas en los veranos de tus amigas estudiando inglés en Irlanda, yendo a Disneyworld, sus 10 chándals de Adidas y vosotros en casa de tus abuelos (tan felices) con los chándals de Alonso (insertar tienda ochentera cutre de tu ciudad aquí).
    8. A la hora de comer, el primero que llegue se lo queda. No esperabas que nadie te dejase la última patata. Por supuesto, la comida en cantidades industriales y los formatos familiares eran la única medida posible. Y como un día saliese poca comida era un drama de dimensiones monstruosas.
    9. La hora de la ducha era un drama, con gritos y aporreos continuos a la puerta, con tus hermanos colándose cual vieja en la cola del súper y ay! cómo entrase antes alguno de tus hermanos chicos antes a hacer caca.
    10. Si rompías algo, tenías un gran número de posibles culpables para librarte. Lo mejor era encubrirse entre todos y aquí no ha pasado nada.
    11. Cada ocasión especial era un momento de festival de la canción, obras de teatro, bailes. Que vuestros padres aguantaban sonriendo los primeros cinco minutos.
    12. No sabíais muy bien lo que era ir en coche normal, en tu casa solo había fragonetas. Y viajar en el maletero te parecía de una lógica absoluta, no se desaprovecha ningún hueco.
    13. A veces se quedaba gente a dormir en vuestra casa y vuestros padres ni se daban cuanta pensando que era otro hijo.
    14. Si te ha tocado ser de las pequeñas, tus mayores te han vacilado mucho por cualquier cosas y cualquier novedad en tu vida, ya ha sucedido varias veces en esa familia, así que no esperes que tu madre se emocione porque te ha bajado la regla.
    15. Jugabas a las barbies a los 16 tan feliz, pero solo porque te lo pedían tus hermanas pequeñas ¿eh?
    16. Cuando vuestra madre se quería dirigir a alguno de sus hijos, soltaba una retahíla de nombres antes de acertar.
    17. A la hora de hacer la tarea siempre había alguien para ayudarte en mates, lengua, ciencias y con un poco de suerte, hasta te la acababan haciendo antes que invertir un rato en intentar que entendieses algo.
    18. Además de ropa, te tocó heredar libros de texto si tenías hermanos muy seguidos. Con sus páginas subrayadas, mensajes esperando a ser leídos en un año e incluso hojas arrancadas por tu querida hermana mayor mientras se reía pensando “ojalá le manden leer la página 12″.
    19. Seguro que has roto cosas de tus hermanos solo por diversión (o venganza).
    20. En algún momento de tu vida, tus padres se olvidaron de ti o de alguno de tus hermanos en algún lugar. A lo Kevin McAllister.
    21. Te acostumbraste tanto al ruido, al barullo, al poco espacio que a día de hoy no estás muy seguro de sí te gusta estar en soledad. Bueno. Sí, te encanta, joder.

     

    Foto: Dave Moulton

    Sobre el Autor

    Imagen de perfil de María Escobedo

    Periodista, craftera y grrrl dj. Retroadicta, 60's y mod lover, la vida sin buena música y buena cerveza no la entiendo. Todo lo DIY me parece mejor y más bonito.

    

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