Gay good
  • Querido diario

    No quiero un hijo gay

    Share on Facebook1,269Tweet about this on TwitterEmail this to someone

    Yo he tenido mucha suerte. 

    Entiendo que para personas de generaciones anteriores el hecho de que tu hijo sea gay no tiene que ser fácil de digerir. A ellos les enseñaron que éramos enfermos, una lacra para la sociedad, unos vagos y maleantes.

    Los 80 abrieron mucho las miras, la perspectiva y la aceptación social, pero la programación cerebral de aquella época sigue teniendo un matiz de rechazo. Y la cosa se complica, y mucho, cuando es tu hijo el afectado porque “sí, vale, yo acepto a los gays, pero mientras eso les pase a los demás, no a mi hijo”.

    Digo que he tenido mucha suerte porque mis padres nunca me han cuestionado el por qué soy gay, ni me han pedido que intente no serlo, ni me han escondido de serlo delante de otros. Es más: han tenido una relación más que formidable con mis novios y con todos mis amigos, y por supuesto conmigo. Recuerdo una frase que me dijo mi padre hace mucho años cuando hablábamos del tema: “Miguel a mí no me importa cómo sea la persona que esté a tu lado mientras sea buena gente y te haga feliz. Como si es un orangután”

    Pero no todo el mundo ha tenido esta suerte. Podría contaros mil historias.

    Historias de amigos a los que sus padres han llevado a psicólogos, terapias y todo tipo de intentos frustrados para que “dejen de ser gays”, porque “esto tiene cura, solamente tienes que esforzarte y encontrar a la chica adecuada”. Y se esforzaron, y mucho, pero por no perder la cordura y las ganas de vivir.

    Historias de amigos a los que, cuando se armaron de valor para contárselo a sus padres, su respuesta fue ponerles la maleta en la puerta y decirles que no querían volver a verles nunca más, porque ellos no quieren un hijo gay. Cogieron esa maleta empapada de lágrimas y se han buscado la vida desde entonces. Sin su apoyo.

    Historias de amigos que siguen ocultando su sexualidad a su familia con la falsa promesa de que algún día “se echarán novia y se casarán”, porque siguen escuchando cosas en su casa como “putos maricones” o “qué asco de gente”. Y cuando oyen esos comentarios tienen que tragar saliva, en parte por miedo y en parte por rabia, intentar que no se les note el mal trago y aguantar el tipo hasta que vuelvan a salir por la puerta.

    Os voy a contar algo que, aunque parece obvio, para muchos no lo es: ser homosexual no es malo, ni es una enfermedad, ni es raro. La homosexualidad no es una elección ni un problema, la homofobia sí lo es. La sexualidad no se elige, se descubre, y sea cual sea el descubrimiento hay que respetarlo, porque el amor no necesita ser justificado.

    Cada uno de esos hijos homosexuales que fueron rechazados sólo buscaban apoyo, comprensión y sobre todo amor. Nadie se merece que unos padres te nieguen ninguna de esas tres cosas. ¿Y sabéis qué? Que en realidad son esos padres los que me dan lástima, porque se están perdiendo a unos hijos maravillosos.

    Sé valiente. Sé fuerte. No ocultes tu sexualidad. No estás haciendo nada malo. No es tu culpa si los demás no lo entienden, son ellos los que tienen un problema, no tú.

    Y sobre todo y ante todo sé de verdad, porque sólo tienes una vida para ser tú mismo. Y es esta.

    Sobre el Autor

    Imagen de perfil de Miguel Nasch

    La vida es una fiesta y tengo una amiga que conoce al portero. Viviendo historias siempre con una sonrisa, que todo esto es prestado y hay que usarlo bien antes de devolverlo.

    • Cristina Lopez Arevalo

      No suelo comentar pero esto le ha llegado al alma. Tengo dos hijos y solo quiero que sean felices. Siento lástima por esos padres, de verdad, no puedo sentir otra cosa…No saben lo que se están perdiendo. Por desgracia la enfermedad la tienen ellos, no sus hijos, y ni siquiera se dan cuents. El amor es la fuerza que mueve el mundo, o así debería ser.

    • Ariadna GF

      Que gran verdad aunque yo creo que el problema viene mas con la gente más joven que con los mas mayores. Hoy en día hay más homofobia entre los niñatos que entre los mayores. Yo me empece a dar cuenta cuando mi abuela (a sus 68 años) hablando de mi tío que según ella “siempre sale con locas” (y se ha casado con una) soltó toda compungida “¿porque no me habrá salido gay? Con lo simpáticos y cariñosos que son todos”. Y fue mi primo el que puso el grito en el cielo.

    • Inmaculada Rodríguez Romero

      Tienes una gran familia ojala todos los casos fuesen iguales en mi caso yo no tube tanta suerte pero bueno soy de las que se busco la vida con su maleta empapada de lagrimas y actualmente tengo una mujer que me adora y una vida hermosa que vivir.

    • LOVER

      Que artículo mas bonito, que pena que no todo el mundo sea igual de comprensivo que tus padres.
      Tengo una amiga lesbiana (aunque odio utilizar este término, me parece muy encasillador), que no se atrevía a dar el paso y decirlo en casa, hasta llevó a chicos a su casa al principio.. un día se atrevió a dar el paso y contárselo a su familia y a nosotras (sus amigas) , aunque al principio fue muy duro para ella, porque en su casa les costó aceptarlo, ahora su familia están encantados con ella y con su pareja, y se alegró mucho de poder ser ella misma y no tener que esconderse para salir con alguien.Con nosotras obviamente no tuvo problema, cada uno elige a quien querer, cuales son sus preferencias, etc.. tener diferente orientación sexual no te hace mejor ni peor persona, somos todos iguales, nos gusta amar y ser amados.

    • Banshee

      Casi lloró, y muy, muy fan de tu padre, olé, por él plus, plus, que lo importante es que la gente sea feliz, y si quieres a alguien su felicidad es lo que te importa…ánimo, a mi cuando mi hermano me lo contó casi conteniendo la respiración y yo me eché a reír y le dije “Pero como me va a importar? yo lo único que quiero es que tu estés contento”, es lo único que importa!!!!!!!!

      Ánimo a [email protected]!!!!!!!

    • C.

      Recuerdo cuando se lo conte a mi madre y la pregunte si aun me querría… Y cuando ella se lo contó a mi padre lo único que él dijo fue y que le vamos a hacer. Y eso me sorprendió mucho para bien. Aunque después mi madre si se ha avergonzado de tener una hija lesbiana, poco a poco lo ha superado y estoy muy orgullosa de ella.

    • http://www.katiarocha.com Katia

      Sencillo, claro y sobre todo muy emocionante! Cuesta creer que la homosexualidad aún pueda ser motivo de rechazo, por suerte ya son casos minoritarios. Y maravilloso tu padre. Me encanta tu blog! Besos

    

    Login