Tengo un amigo de esos que para cuando te cuenta que sale con una chica, lleva con ella al menos uno o dos años. Lo hace siempre. Por el motivo que sea, nos oculta si está o no con alguien hasta que la cosa es seria, pero de verdad. Somos amigos desde el colegio y solo le hemos conocido a tres novias. A la última nos la presentó en el bautizo de uno de los niños de la pandilla. Nos quedamos todos a cuadros cuando se plantó allí con una mujer, sin previo aviso y sin una sola mención previa sobre ella. Si bien a nadie le sorprendieron en realidad las formas, porque él es así. Ella, en cambio, se sabía todos nuestros nombres, quién era pareja de quién, y quién tenía hijos y cuáles eran los suyos. La pobre, qué rabia nos dio.

Allí nos enteramos de que llevaban cerca de dos años juntos, aunque nos enteramos de mucho más. La mujer es muy extrovertida, dicharachera y habladora. Fue ella la que se unió al grupo de las chicas y nos dio los detalles que nuestro amigo no había tenido a bien compartir con nosotros.
Yo no sé si estaba nerviosa aquel día, si tal vez emocionada porque había sido algo reciente o qué. Lo que sé es que, pese a que no nos conocíamos, no tardó mucho en cascar que se iban a casar. Por lo que nos comentó, él se lo había propuesto y ella estaba más que feliz, aunque no fuese a ser algo inmediato. Al parecer, era un objetivo a largo plazo…
Y tan a largo plazo, que aún no tienen fecha. Ni la van a tener, vamos. Porque mientras a ella le dice que se van a casar, a nosotros nos dice que la va a dejar. Y así llevan cinco años, que se dice pronto. Ella pensando que su futura boda sigue en pie, pendiente de lo que sea que hayan hablado. Él diciéndonos que lo suyo no tiene futuro y que la va a dejar. ¿Cuándo? Pues es que, por lo visto, nunca es buen momento. Tiene una excusa para cada vez que le preguntamos al respecto. Y le preguntamos mucho porque nos da mucha pena la muchacha. Ella no tiene culpa de que él no la quiera como la tendría que querer. Ni de que sea un cobarde que no sabe asumir que le dio esperanzas porque se cree que todo el mundo se toma las relaciones con la misma superficialidad que él.

A mí personalmente me dan ganas de meterme donde ya sé que no me llaman y hablar con ella. Porque al final una no ha podido evitar tomarle aprecio, que ya es mucho tiempo. Y, aunque él siga haciendo una vida bastante independiente, no son pocas las ocasiones en las que comparto tiempo con ella. Veo lo ciega que está y lo que me provoca es decirle que está tirando a la basura los mejores años de su vida con un tío que le está mintiendo.
Me he estado conteniendo porque de alguna forma tengo la sospecha de que igual nos está mintiendo él a nosotros, y no a ella. ¿Es posible que no la quiera dejar, que solo sea miedo al matrimonio? Ojalá saberlo.
Anónimo
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