A lo mejor a algunas personas les parezca exagerada mi actuación ante lo que os contaré a continuación pero, a mis 30 años, he aprendido a tener a la chusma lejos de mí.
Tengo un cuerpo no normativo. Vamos que estoy gorda. PROBLEMÓN. Total que conocí a un chico en un viaje por Andalucía, antes de la pandemia. ,¿Os fijáis que ahora concretamos así el tiempo? Parece tipo antes y después de Cristo.
Datito de interés: me quise liar con él pero él no quiso. Este dato no es relevante pero ya que voy a ser digna en la resolución de la historia quiero que no se pierda mi esencia de arrastrada. A pesar de este no match, nos dimos los contactos y hablamos mucho MUCHÍSIMO los siguientes dos años a través de WhatsApp ya que vive en Madrid y yo en Barcelona.
A mi parecer teníamos conversaciones de verdaderos amigos y hasta fui a su ciudad y parecía que la conexión que teníamos era también en vivo y en directo.
Hasta hace un par de meses que soltó un comentario que me sentó como cuando se te sincroniza la regla con las vacaciones. FATAL.
Me apunté al gimnasio y él también se animó a ir al suyo, después de meses sin pisarlo. En una conversación sobre ello me dijo: “ES QUE ESTOY GORDO». No lo está. Los delgados tienen una manía de meterse en nuestro grupo que no entiendo. A lo que añadió: «ahora me tendré que liar solo con gordas.»

Me salió: ¿Qué pasa que somos menos o qué? Siempre que le he regañado en comentarios que ha hecho (machistas, racistas etc) , él siempre ha reculado. Pero esta vez no lo hizo.
Añadió: «Esto lo piensa el 80% de la población. A mí me da igual cómo esté la gente pero si la gente fuese sincera te diría eso.»
Ante eso opté por el silenció porque era tarde y prefería dormir que desperdiciar mis horas de sueño discutiendo con un gilipollas.
Al día siguiente, viendo que yo no decía nada, quiso ponerme de exagerada con un: «madre mía te molestas por todo».
No entiendo cómo alguien de mi entorno viéndome y sabiendo lo que pienso pueda hablar de personas como si fueran los restos de la sociedad. Como ese tupper que huele raro pero te lo comes igualmente porque no tienes más comida en casa.
Total que lo mandé a la mierda, en pocas palabras. Y estoy muy orgullosa porque mi yo del pasado hubiese luchado por hacerle entender lo que había hecho.

La vida es muy corta para pasarlo hablando con semejante personaje pudiendo estar en un chiringuito de la playa tomando una birra al solecito con tu bikini nuevo del shein luciendo culazo.
ANA JOTA