En breve voy a cumplir cincuenta años y aunque parezca que no queda tanto para la jubilación, cuando tu trabajo no te hace feliz, no te deja dormir por las noches por la ansiedad que te genera y sabes que te equivocaste de rumbo, ves que quince años más dedicándote a lo mismo puede acabar amargando los pocos años de vitalidad que te quedan.
Llevo más de veinte años trabajando en el mismo sector, trabajando de aquello por lo cual me preparé. A pesar de que los primeros años de empleo ya vi que mi trabajo era duro, este me apasionaba y con la juventud de los tiempos lozanos, todo era posible. No me importaba trabajar muchas horas porque sabía desconectar sin llevarme los problemas a casa. No sé si con la edad me he vuelto más responsable, o es que la juventud está hecha para aguantar cualquier cosa, solo sé que la energía que tenía y que se requiere para este trabajo, ya no es la misma. No me siento con fuerzas de seguir, me llevo los problemas laborales a casa, no descanso bien por las noches, ni desconecto lo que debo. Siento que la vocación no es suficiente y que puede que ni siquiera la sienta ya.
Ahora estoy en un momento en mi vida en el que los años de experiencia en el sector hacen que tenga un perfil muy competente y especializado por el cual me pagan un buen sueldo, un sueldo por encima de la media. Siento que a pesar de que debería sentirme realizada laboralmente hablando, siento todo lo contrario. Quisiera dedicar los últimos años de mi vida laboral a un trabajo menos cualificado, salir de mi puesto, centrarme en mis cosas y disfrutar de la vida. He pensado estudiar un módulo de algo que me guste, pero no sé si para cuando lo acabe, aunque sea dentro de dos años, alguien me va a contratar con mi edad y sin experiencia alguna en ese sector.
Hoy en día, nos dicen que a los cincuenta aún eres joven, pero yo siento que todo aquello que debía decidir ya lo decidí en su momento y que ahora solo puedo vivir con lo que tengo y con las elecciones que tomé cuando me quedaba toda la vida por delante. Tengo miedo a equivocarme, tengo miedo a dejar mi trabajo y perjudicar mi jubilación, de no encontrar otro empleo que no sea de lo que llevo toda la vida ejerciendo; pero también tengo miedo de no lanzarme y seguir perjudicándome trabajando de algo que ya no me llena, en un ámbito en el que no me siento feliz y que está perjudicando mi salud mental.
Me gustaría tener unos años menos para poder cambiar de empleo sin miedo al futuro, sabiendo que el rumbo laboral está en mis manos, pero ahora solo siento que debo conformarme con lo que tengo y que además no puedo quejarme por tener un buen sueldo. Cuando hablo con mi entorno sobre el tema, ellos me aconsejan que cuando salga no le dé más vueltas, que piense en la economía que me permite vivir bien y que ahora ya no es momento para tomar una decisión así. Por suerte, mi marido, sí me anima a cambiar de vida. Supongo que a él también le repercute de manera indirecta mi estrés y mi infelicidad.
Así pues, lo pensaré un tiempo más y si decido dar el paso, en unos meses dejaré mi trabajo y volveré a estudiar. Vosotras, ¿qué me aconsejáis? ¿Creéis que con 50 años una puede volver a empezar en el ámbito laboral o que ya es demasiado tarde?
