Todos los días leo en el foro mensajes de chicas que están inmersas en relaciones totalmente destructivas. Hombres posesivos, maltratadores psicológicos, celosos, mentirosos… De todo.
“Pillé a mi novio engañándome y dice que es que es adicto al sexo pero que va a ir al psicólogo.”
“Mi novio me ha levantado la mano, pero me ha pedido perdón, dice que no sabe controlar la ira y que va a ir al psicólogo.”
“Me he enterado de que me miente con bobadas, dice que es algo patológico que no puede controlar. Me ha dicho que por mí irá al psicólogo.”
Y un largo etcétera.
¿Sabéis que os digo? Que no me creo una puta mierda. Por eso escribo esta carta para ti, querida mujer que aguantas los desplantes de tu pareja con la esperanza de que algún día cambie.
HUYE.
No eres su psicóloga ni su madre, se supone que ese tío debería venir educadito de casa. Tú no tienes que aguantar con paciencia hasta que deje de ser un capullo porque, sorpresa, no lo va a dejar de ser ¿Y sabes por qué será un capullo por los siglos de los siglos y amén? Porque ha aprendido que ser un gilipollas no tiene consecuencias.
Su vida es maravillosa, se porta como un cabrón y tú sigues a su ladito. Le esperas pacientemente, te folla cuando le pica el rabo y te trata como un felpudo, y cómo ve que sigues ahí NO CAMBIARÁ.
Que no te engañen: no es culpa tuya, sino de una sociedad que enseña a las mujeres a aguantar TODO. Y si huyes cargarás el lastre de ser la mala, la que le abandonó cuando más te necesitaba, la que no tiene sentimientos. Y mira chica, si él y sus amigos de mierda piensan eso… QUE LES JODAN.
Pero tú sal. Piensa en ti. Quiérete. Huye. No sigas esperando que alguien que te ha tratado al durante meses como una mierda cambie de la noche a la mañana.
Te intentará chantajear, se pondrá farruco, recurrirá a los celos. Lo que sea para que no te vayas, pero tú tienes que ser fuerte y huir. Algún día mirarás atrás y agradecerás el tiempo ganado sin ese imbécil.
Yo he estado en tu situación y la cosa siempre va a peor. Las malas caras, los días sin hablarte como castigo, los “es que estoy estresado en el trabajo”… Toda esa mierda que destroza tu autoestima. La he vivido, la sigo viviendo y poco a poco salgo de ella. ¿Algún día superaré la secuelas? Tal vez. ¿Estaría así si hubiera huido a tiempo? Ni de coña.
Por eso tú estás a tiempo… Hazlo por ti y por todas tus compañeras.