Sé que soy la nueva del grupo, pero, espero poder permitirme una licencia y usar este post de terapia personal. Mi buscador de google, está full of “porque existen los celos entre las amigas”, “cómo hacer para que tus amigas no sientan celos”, y un largo etcétera…

«Me gustaría pensar, y por eso lo hago, que no soy la única que nota el monstruo verde de la envidia de los demás cerca cuando hace algo que se sale del redil»

 

 

Lo sé, la envidia es inherente en el ser humano. Pero, ¿Por qué? ¿Qué hace que alguien, que teóricamente te quiere, sienta envidia de un éxito tuyo? Si lo sabéis, dadme feedback please. En mi caso, la he sentido de distintas formas, y todas, igual de jodidamente dolorosas, veamos:

 

La indiferencia: Tan simple como ignorar tu logro. Ya puedes haber subido el Everest mientras bebías vino blanco, a la pata coja y sin sherpas, que no se sacará el tema en ninguna de las mil conversaciones que tengáis durante la cena.

 

indiferencia

 

El menosprecio: Son esas que cuando tú, toda feliz, das la noticia, te salen con un “Ah sí, es verdad que tú hacías «cualquiercosaquesealaquehagas

Normalmente va acompañada de un sorbo de lo que tenga en el vaso y una cara de condescendencia que te mueres.

 

Tipos de envidia: menosprecio.

 

 

La comparación: Llegas tú toda inocente y pizpireta con la ilusión de contar que te han ascendido, que te compras una casa o que vas a ir a la Luna de vacaciones, lo que sea, y, cuando lo cuentas, te responden con: PUES YO, whatever.

¿PUES YO? ¿PUES YO? ¿En serio? ¿De verdad, amiga, no eres capaz de dar una opinión sobre lo que YO te estoy contando? ¡Egocéntrica!

 

La rabia (así, sin tiritas): Aquí es cuando a tu interlocutor le supura la envidia por todos los poros de su piel y no sabe ni que decirte. Se queda en estado de shock después de recibir tu noticia y hace un mix de todas las reacciones anteriores. Primero, la ignora, después, la menosprecia y luego, cambia de tema para no hablar de eso que acabas de contar never de los nevers. ¿Amnesia quizá? No querida, envidia de la mala.

 

jelous.

 

Sé que debo haber formado parte de este no tan selecto club de las envidiosas más veces de las que me gustaría reconocer, pero, cuando noté que la sentía, y más de los míos, me prometí a mí misma cuidar mis reacciones y empezar a trabajar en la alegría hacía los triunfos de los demás.

Porque, cuando tu brillas, te hace que feliz que los demás lo hagan. Dejadme terminar con una frase que leí hace tiempo y grabé a fuego:

La envidia de los amigos es más peligrosa que el odio de los enemigos