Nadie habla de los embarazos no deseados que causó la Pandemia
Por Rosa
¡Hola chicas! Hacía un tiempo que quería escribir sobre este tema, sobre cómo me quedé embarazada en medio de la pandemia y mi mundo cambió de repente. Escribo esto con la finalidad de expresarme, y también para saber si hay alguna mujer más que le haya pasado esto. Me gustaría que dejaseis algún comentario.
Resulta que llevo toda mi vida tomando la píldora y teniendo reglas muy poco abundantes y además no regulares. He sido siempre muy precavida con el tema de los embarazos ¡porque nunca he deseado ser madre! Era algo que tenía muy claro desde cría, me gustan los niños pero ¡cuando los crían los demás!
Las vacunas de la pandemia
Resulta que soy profesora ¡Si, soy una profesora con mucha paciencia que no quería ser madre! Y como sabéis, tuvimos mucha presión para vacunarnos para poder trabajar y demás. No me dieron alternativa, aunque yo siempre he sido muy reticente a las vacunas ¡no iba a crear una pesadilla pandémica en la escuela! El caso es que fui uno de esos casos raros, con muchos síntomas secundarios por la famosa vacuna, tanto es así, que tuve que ir a urgencias de lo mala que me encontré. Pero si, ¡me puse todas las vacunas estoicamente!
El profesor substituto de educación física
Llevo AÑOS trabajando en esa escuela, al lado de Benito, un profesor de gimnasia que podría ser mi padre y al cual adoro. Pues Benito, se puso de baja debido a la pandemia y así conocí a Marcos. Marcos era profesor novato, un profesor joven que venía de una ciudad cercana y que jamás había visto en mi vida. El caso es que la bedel de la escuela le dio mi contacto para ayudarle a buscar un piso de alquiler, y justamente se alquilaba el apartamento que tengo justo en frente. Marcos se convirtió en mi vecino y empezamos a conocernos más porque íbamos juntos a la escuela. ¡Y pasó lo que pasó! Una noche, acabamos de cenar, vimos una peli ¡y pasó de todo aquella noche!
Al cabo poco tiempo regresó Benito, y el tal Marcos guapísimo se fue de Erasmus a un intercambio en Noruega. ¡A lo mejor me quedo por allí! – me dijo cuándo se despidió de mí. ¡Ni frío ni calor!
Síntomas sospechosos
Empecé con síntomas sospechosos y molestias. Me bajaba la tensión en las clases, me sentía floja y rara. Fui al médico en numerosas ocasiones y me decían que tenía síntomas circulatorios secundarios a la vacuna. ¡Se me pasará! – pensaba.
Hasta que un día una compañera me dijo que estaba pálida ¿No estarás embarazada Rosa? Le dije que aquello era imposible. Después de unos días me hice la prueba ¡Y si, estaba embarazada!
Obra del Espíritu Santo
Ahora podréis pensar que es cualquier cosa, pero lo pasé muy mal ¡fue surrealista! Pedí cita con la médica de cabecera.
- Ya sé lo que me ocurre doctora
- ¿Ah sí? – se bajó las gafas
- ¡Estoy embarazada! – me saqué el test del bolso para demostrarlo
- ¿No te tomabas la píldora? – preguntó
- ¡Sí! – rigurosamente, le dije
- ¡Eso no puede ser! – me dice
- ¿De quién estás embarazada? – me preguntó
- ¡Es que no lo sé! – le dije incrédula y a punto de llorar
- ¡A ver si ahora vas a estar embarazada del Espíritu Santo! – me chilló
- ¿Usas preservativo? – Insistió
- ¡Sí! Y la última vez que mantuve relaciones fue con ese chico profesor… saqué los dedos y empecé a contar… 1, 2, 3…. ¡15 semanas!
- ¡Eso es médicamente imposible! – me levantó la voz
Lo científicamente imposible me ocurrió a mí
Resulta que me quedé embarazada de aquel profesor de gimnasia, aquella única noche. El preservativo debió romperse (de hecho él hizo algún comentario en el acto, pero no hice mucho caso en plena euforia) ¡tomo la píldora, le dije! Y él me dijo ¡No, falsa alarma, no está roto! Perfecto pensé. Me relajo.
¿Y qué pasó con la píldora? Entonces empecé a investigar en internet sobre “la posibilidad de que la vacuna del covid inhibiera el poder anticonceptivo de la píldora” pero los resultados no son concluyentes. ¡Eso es científicamente imposible! ¡No existen datos concluyentes! Me respondieron en un email de la farmacéutica.
El caso es que estaba embarazada de 15 semanas sin saberlo, después de utilizar preservativo y tomarme la píldora. ¡Pero nadie se lo cree! Entonces tuve que pasar por una mujer descuidada, con pobre educación sexual y que además está disociada de su cuerpo “porque no sabe ni que está embarazada”.
Incredulidad del padre biológico
Pude localizar al profesor sexy de gimnasia y padre de mi hijo ¿os imagináis su respuesta? – me dijo que eso era “científicamente imposible”. Me dijo que me llamaría, y lo último que supe es que se iba de viaje de aventuras con una joven noruega guapísima. ¡Ni frio ni calor!
¿Hay más mujeres en mi situación?
Una vez una enfermera del centro de salud me dijo ¡Un caso más! – entonces sí que presté mucha atención. Esta enfermera me dijo que había más mujeres que se habían quedado embarazadas durante la pandemia y alrededor de las primeras vacunaciones, sin entender cómo.
“Nadie habla de los embarazados no deseados que causó la Pandemia”. Es un tema tabú.
Mi teoría actual es que de alguna forma la vacuna inhibió el poder anticonceptivo interactuando de alguna forma. Otra teoría es que pude tener síntomas de vómitos y eso afectar a la anticoncepción. Me gustaría que si alguna mujer busca esto en internet supiera que no están solas, y sobre todo que no se sientan culpables como yo me sentí.
La historia no termina tan mal
Ahora he aceptado la situación y resulta que el mundo de la maternidad no se me da tan mal. Tuve un hijo sano que crio como madre soltera y ahora ¡no podría imaginar mi vida sin él!

