Cuando tuve a mi primer hijo, yo misma le propuse a mi marido quedarme en casa, ocuparme de él y de las tareas del hogar y reincorporarme al trabajo cuando el niño cumpliera unos tres años. Pensé que sería ideal vivir junto a mi bebé sus primeras veces y no perderme nada ni tener que separarme de él para dejarlo en una guardería o con una niñera, sabiendo que nadie iba a cuidarlo mejor que yo. A mi marido le pareció buena idea y así lo hicimos. Antes de que mi primer hijo cumpliera los tres años, me quedé embarazada del segundo, y tuve una niña maravillosa. Así pues, tampoco vimos el momento en que volviera a reincorporarme al trabajo, además mi marido trabajaba muchas horas y cobraba lo suficiente para vivir los cuatro de su sueldo sin que nos faltara de nada.
Mis hijos han ido creciendo, a mí no me ha agobiado nunca estar con ellos ni he sentido la necesidad de volver a trabajar, al revés, siempre he pensado que nada me llena más que estar con mis hijos, verlos crecer, educarlos y ver como van aprendiendo junto a mí. Mi pareja también está muy implicado en la crianza y todo el tiempo libre que tiene lo dedica a estar con ellos, así yo también puedo tener tiempo para mí, para cuidarme o socializar.
De repente, me he dado cuenta de que mis hijos empiezan a ser bastante autónomos, que ya no me necesitan tanto y que sería hora de volver a incorporarme al mundo laboral. Pero la cosa está difícil. Tengo ya una edad en la que si no tienes una carrera profesional estable cuesta encontrar trabajo y habiendo estado tantos años parada cuesta mucho volver al mercado. Me he inscrito en muchas ofertas, he mandado mi currículum a diferentes sitios, pero no me llaman de ningún empleo.
Nunca había pensado que me costaría tanto volver a reinsertarme en el mundo laboral ni que me daría tanto miedo no poder hacerlo. Supongo que tarde o temprano acabaré encontrando un trabajo pero ahora mismo me doy cuenta de que he estado muchos años sin cotizar, y aunque crea que mi marido y yo jamás nos vamos a separar, el futuro puede ser incierto y complicado. No sé si habrá pensiones para todos dentro de unos años, lo que sí sé es que no las habrá para los que no tengamos un tiempo cotizado y que aunque me digan que si me separo mi pareja debe pagarme una pensión compensatoria por todo el tiempo que he estado con nuestros hijos, no creo que sea fácil conseguirlo ni tampoco sé qué pensión le quedará a mi marido en su jubilación ni qué podría pagarme a mí.
Creo que muchas mujeres no nos damos cuenta de todo lo que sacrificamos al quedarnos en casa con nuestros hijos. A pesar de que es lo que queremos hacer porque nos hace feliz y a pesar de que nuestras parejas nos apoyen, debemos pensar más en nosotras y en nuestro futuro. Ahora creo que yo he alargado demasiado este tiempo, que he vivido por y para mis hijos y que aunque aún no me arrepiento de ello no sé si algún día podré llegar a hacerlo cuando me vea perjudicada por esa decisión.
He intentado hablar del tema con una amiga que está en mi misma situación, pero no me ha entendido porque ella no está preocupada. Supongo que hay personas que no temen al futuro, personas que creen que nada las va a separar de su marido u otras que piensan que vale la pena hacerlo todo por los hijos. Me gustaría pensar así, decir que no me importa el tiempo que esté sin trabajar ni cuánto me cueste volver al mercado laboral, pero no es cierto. Siento que todo se está complicando más de lo que pensaba y que las mujeres debemos ser autosuficientes económicamente hablando para no temer a la separación o a poner el futuro en manos de terceras personas.
Espero encontrar un trabajo lo más pronto posible, pero siendo sincera conmigo misma si pudiese volver atrás haría las cosas de otra forma.
