No os hacéis una idea de la que hay montada en el grupo de padres del cole de mi hijo. Yo no sé cómo lo hago, pero me voy enterando de aquí y de allí y guardando secretos de unos y de otros. Esto ya parece la isla de las tentaciones.
En clase son 24 niños, y varios de los padres de los niños están liados entre sí, están a punto de liarse, o han sido ex.
Hay una pareja que parece ser que tiene una relación abierta y él se ha liado con otra madre del grupo, divorciada, y ella con un padre de otro curso. A su vez ese padre es el ex de juventud de una tercera madre de la clase, por lo que es por todos sabido que no se quieren ver ni en pintura y esto último crea roces entre ellas. Ha sido muy gracioso debatir el disfraz de carnaval de la clase y ver que si una proponía una cosa, la otra elegía totalmente lo contrario de manera sistemática, no creáis que disimulan siquiera.
Hace poco me he enterado también de que otro de los padres primero empezó poniéndole “me gusta” a las publicaciones de Instagram de una de las mamás de nuestro grupo, pero es que ya hablan en secreto y cada vez tienen conversaciones más peligrosas, justo me lo ha confesado ella. Esos dos, fijo que acaban enredados, porque, además, cuando vamos a las excursiones, o cuando los veo en el parque, tienden siempre a ponerse junto al otro y a reírse y tontear. Que se atraen se nota desde el minuto uno, lo que no sabía yo q es que están a pique de liarse.
También hay, pero eso no es secreto sino vox populi, una pareja que se lió cuando los niños estaban en la guardería y que dejaron a sus respetivos marido y mujer para estar juntos y tener una relación. La hija de él y el hijo de ella, son compañeros en nuestra clase y por supuesto, aquel otro marido y aquella otra mujer, también están en nuestro grupo de WhatsApp. A veces se masca la tragedia.
Después tenemos un padre culturista que se cree un adonis y que nos habla a las demás como si efectivamente fuera un dios griego, se cree que es muy guapo el chaval pero en realidad es tonto del culo. También tenemos a la típica tía buena, que lo es y lo sabe, y que se hace la interesante allá por donde va. Y no puede faltar un dramático, tipo Montoya, que monta la zapatiesta y le falta partirse la camisa, cuando ve a un padre o una madre fumar cerca de la valla del colegio.
En este mix no pueden faltar sus buenas arpías, de esas tenemos al menos tres, a cual más maléfica. Una de ellas por cierto es la mujer del padre que os he contado que le habla por Instagram a otra.
Como veis no nos aburrimos en el grupo de la clase.
Y hasta aquí el resumen de la isla de las tentaciones de hoy 😊
Anónimo
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