Las Navidades nunca me han gustado especialmente, ya que me parecen unas fiestas muy nostálgicas. La verdad es que me gustaría dormirme el 20 de diciembre y no despertar hasta después de Reyes. Aun así, siempre había pasado estas fechas con mi padre y mi pareja, soy hija única y mi madre murió cuando yo era muy pequeña. Hace un par de años mi padre falleció después de una larga enfermedad y eso hacía que estas fechas fueran aún más duras que todas las anteriores.

Desde entonces, las Navidades las pasamos con la familia de mi pareja y el fin de año solos, en casa o viajando. Pero hace unos meses que mi pareja me dejó, dijo que ya no sentía lo mismo y me está costando mucho levantar cabeza. No tengo amigas cercanas, puesto que viven en mi ciudad de origen y yo no puedo mudarme porque mi trabajo no me lo permite. 

Cada día que pasa me siento más sola, pero solo con pensar que en un mes es Navidad, me siento devastada. Supongo que aún no he superado la pérdida de mi padre y mi reciente separación; he pensado en ir a visitar a alguna amiga, pero todas tienen compromisos familiares durante esas fechas. Sé que pasar la Navidad sola no debería ser un drama, sé que mucha gente la pasa en soledad y para ellos es como una noche más. Pero yo no puedo dejar de pensar en cómo me sentiré cuando pase mis primeras Navidades sin compañía alguna. Estoy pensando en coger unos billetes e irme lejos, viajar a algún lugar desconocido o hacia un soleado destino de playa que me transporte a verano. 

 

Es cierto que, como he dicho antes, nunca han sido mis días preferidos, nunca he podido saber lo que es reunirse en torno a una mesa, un montón de personas con ganas de verse, ni tener una gran familia cerca, pero siempre las pasaba con las personas que más quería, aunque fueran pocas. Ahora no sé como voy a enfrentar estas fechas en las que mi padre ya no está y mi pareja me ha dejado. Siento que las personas a las que más quería ya no están en mi vida, y que nada tiene sentido ahora, o que al menos, las fechas especiales no tienen sentido sin ellos. Me he planteado también buscar un viaje organizado con otras personas en mi situación, pero no me atrevo a hacerlo, creo que en un momento como este no seré capaz de dar lo mejor de mí para poder conocer gente nueva. 

 

Ahora me arrepiento de todas las veces que me había quejado por tener que cenar en NocheBuena con mi padre, solos, o con mi pareja y mis suegros, sintiendo que eran unos días aburridos y que no disfrutaba como las demás familias. No valoré suficiente su compañía y ahora me siento realmente sola. Pero, por otro lado, le quiero echar valor a esta nueva situación, quiero abrirme, experimentar y saber que una vez haya pasado las primeras Navidades en soledad, seré capaz de pasar cualquier cosa, y quién sabe, puede que incluso le coja el gusto a viajar en estas fechas o a hacer de ellas  unas fechas especiales para cuidar de mí misma y de nadie más.

 

Anónimo

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