EYACULACIÓN PRECOZ: ¿CÓMO NOS AFECTA EN PAREJA Y CÓMO TRATARLA?
Uno de los temas más tratados en consulta sexológica y en terapia de pareja son las conocidas comúnmente como disfunciones sexuales. Seguramente os habréis topado alguna vez con alguna problemática sexual con alguna pareja, ya sea homosexual o heterosexual vuestra orientación.
En cualquier caso, cuando alguna de las dos personas siente que ha desarrollado una condición que influye en la vida sexual de la pareja, afecta a la misma.
Es por ello que hemos decidido traer a la palestra la problemática de la eyaculación precoz. Afecta a muchos hombres, a veces durante una etapa concreta de su vida, sin un desencadenante concreto.
A continuación, os contamos cuáles son los criterios para considerar que realmente se está teniendo una afectación en la eyaculación a nivel precoz y qué suponen estos para la persona y para la vida en pareja.
La International Society of Sexual Medicine, en 2014, concluyó en que para denominarla eyaculación precoz se necesitan cumplir los siguientes criterios:
- La eyaculación siempre o casi siempre se produce antes de la penetración vaginal o apenas en un minuto después de realizar la penetración.
- Una disminución del tiempo de latencia. Es decir, la erección es muy corta o más corta de lo que en anteriores ocasiones se había dado.
- La incapacidad de retrasar la eyaculación en las penetraciones vaginales. En este caso, también se tendría en cuenta las penetraciones anales y las felaciones. Cualquier práctica sexual que conlleva introducir el pene.
- Los hechos anteriores producen malestar. Es indispensable que estas condiciones generen una sensación de malestar en el individuo para que se confirme la eyaculación precoz.
Así pues, todos estos criterios citados, suponen una consecuencia en la pareja a tener en cuenta y os presentamos alternativas para combatirlo.
En primer lugar, la heteronormatividad. Posiblemente no todas las personas que estéis leyendo esto seáis heteros. Según estos criterios, se presentaría principalmente en parejas heterosexuales.
En segundo lugar, el coitocentrismo. Se da por hecho que en una relación sexual o práctica se ha de realizar el coito. Existen muchas otras prácticas además del coito para disfrutar en pareja. Es un buen momento para añadir juguetes sexuales.
Se invisibiliza el clítoris. Entendiendo que el orgasmo femenino debe darse exclusivamente mediante la estimulación del pene en el coito. Como decíamos, ampliar las prácticas sexuales es indispensable.

Se responsabiliza del placer femenino al hombre. El orgasmo de la mujer se debe conseguir a través del pene. Y esto es falso. Relacionado con lo anterior, el clítoris es el único órgano sexual con el objetivo de dar placer.
Es una cuestión compleja, que necesita de terapia sexológica y de pareja, ya que han de buscarse las causas y cerciorarse si es psicológico o fisiológico.
En cualquier caso, no es una condición inmutable así que os invitamos a poder trabajarlo y pedir ayuda si es necesario.
GRIS :)