Amor & Polvos

Follodrama: las burbujas de la muerte

Bueno vengo a contaros como lo que iba a ser una noche fogosa se convirtió en un follodrama.

Mi chico y yo decidimos darnos un capricho gustoso: pasar una noche alucinante en un hotel en pleno centro de Madrid, una suite con vistas a la ciudad y un precioso Jaccuzi en la terraza para cumplir todas nuestras fantasías.

Para tenerlo todo perfecto me pase por Lush a comprar una de esas famosas bombas de baño. Siempre había querido probarlas pero al no tener bañera me era imposible.

La chica que nos atendió fue muy maja y nos indicó que las bombas de baño podían ser efervescentes o de burbujas y que lo que molaba era combinarlas por lo que compramos dos.

Ay amigas si pudiese retroceder en el tiempo.

Ya era de noche (por favor imaginadlo), música de ambiente, una noche estrellada, el sonido del agua llenando el Jacuzzi y mi chico completamente desnudo tapado solo con un albornoz. JODER SI ES QUE TODO ERA PERFECTO.

La chica de Lush me dijo que tenía que romper la bomba de burbujas primero en varios trocitos, lo que se le olvidó decirnos es que con dos trocitos era más que suficiente. Yo eché toda la bomba y empezaron a crecer las burbujas. Tras unas miraditas pícaras nos metimos al Jacuzzi y empezamos al lío.

Ahí estábamos él y yo, devorándonos la boca cachondísimos. Las burbujas seguían creciendo a nuestro alrededor y nosotros súper a gusto con las risas e impregnados de una fragancia a cerezas brutal, nos separamos brevemente para respirar y fue cuando nos dimos cuentas de que las burbujas iban creciendo sin control.

Joder si es que recuerdo que con gracia me dijo “Hostia está creciendo tanto que dentro de poco vas a desaparecer en una pared de burbujas”

Y ASI FUE.

ESO COMENZÓ A CRECER SIN PARAR, OS LO JURO.

Las burbujas comenzaron a salirse del Jacuzzi empapando el suelo. Había tantas que llegaron incluso a la pared y apagaron las velas que habíamos puesto, (a la mierda el ambiente romántico) pero lo peor fue cuando comenzó a salir por la terraza.

Eso no iba a parar, prácticamente las burbujas estaban llegando al interior de la suite. Tuvimos que detenernos, nos era imposible hacer nada entre toda la espuma blanca, por no decir que nos habíamos empezado a preocupar porque no había forma de frenar el masivo crecimiento de las burbujas.

Apagamos el Jacuzzi y nos pusimos a limpiar todo el baño, ahí desnudos con cuidado de nos resbalarnos. No nos atrevimos a llamar a recepción porque nos moríamos de vergüenza, os lo juro.

Lo peor es que cuando creímos que lo habíamos solucionado y las burbujas del Jacuzzi ya se veían normalitas hicimos un segundo intento y fue un FAIL total. Nada más volver a encender el Jacuzzi las burbujas no tardaron en volver a crecer de forma descontrolada y otra vez nos pusimos a limpiar.

Tuvimos que vaciar toda la bañera, volver a esperar a que se llenara (sus 50 minutacos) y sinceramente ya estábamos tan cansados que pasamos de follar y simplemente nos dimos un bañito relajante bajo las estrellas. Pero tranqui amigas, que a la mañana siguiente tuve mi polvazo mañanero ajajajaj.

Daniela.

 

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