¡Hola! Me llamo Raquel y soy Midsize. ¿Y que es eso de Midsize? Pues que no soy ni gorda, ni delgada. Mi talla está entre la L y la XL, dependiendo de cada marca o fabricante. El concepto de «talla media» o «midsize» incluye a todas aquellas tallas que encontramos entre la 40 y la 48, o de la M y la XL. Y aunque parezca una talla de lo más común, nos es más difícil de lo que parece encontrar ropa. En las tiendas comunes, tipo Zara, Bershka o Stradivarius, jamás encontramos ropa, la talla más grande de las tiendas de Amancio Ortega, nos suele ir pequeña. Yo a veces encuentro alguna camisera, camisa o jersey que me vale, pero pantalones jamás.
Y luego te vas a tiendas como C&A que tienen tallas Plusize, y te están grandes. No nos queda otra opción que recurrir a Shein, pero hasta en Shein, tenemos que fijarnos muy bien en las medidas de las prendas. En mi caso, la XL del tallaje común a veces me va justa, y el XL de la gama Curve me suele estar grande.
Toda mi vida he sido Midsize. Nunca he sido una chica delgada, pero tampoco gorda. Desde adolescente he bailado entre las tallas 40 y 44. ¿Y qué pasa con esto? Pues que, como a la gente le gusta opinar de tu cuerpo, llevo desde muy joven escuchando comentarios sobre mi dieta, mi aspecto físico o mi manera de vestir.
Hay unas cuantas frases que llevo escuchando prácticamente toda mi vida, si tú eres Midsize, también habrás escuchado:
“No estás gorda, estás rellenita”
Yo no sé cuantas veces habré escuchado eso de “rellenita”. Ya hasta me calificaba yo misma así. Conocía a un chico por internet y lo primero que le decía para que no se asustara cuando me viera era “Estoy rellenita”. En serio, la gente no es consciente del daño que pueden hacer sus palabras a una chica que está en pleno desarrollo. Lo peor de todo es que cuando me decían esto, se supone que era un cumplido. Como si llamarme gorda fuera un insulto y «rellenita» sonara más bonito. Desde que llevo escuchando eso de «rellenita» me llevo preguntando… ¿Pero rellena de que?

“Si perdieras seis o siete kilos estarías mucho mejor”
A veces esta frase iba seguida de lo de “estas rellenita”. No te vayas a pensar que estas obesa, que solo con que perdieras unos pocos kilos ya entrarías en la ropa de Zara y tendrías menos problemas para buscar ropa. No es necesario que pierdas 20 kilos, con seis o siete es más que suficiente (pero, oye, que si pierdes los 20 kilos mucho mejor…)

“Con lo guapa que eres de cara…”
Esta es de mis favoritas. Te la sueltan así, con puntos suspensivos, que solo les falta añadir “es una pena que estés gorda”. Que pasa, ¿que si fuera fea daría igual que estuviera gorda? ¿O es que no se puede ser guapa y gorda a la vez? No lo entiendo, pero de verdad que es una frase que llevo escuchando toda mi vida.

“No es que estés gorda, es que tienes mucho pecho”
Hay cuerpos de todo tipo, hay chicas muy delgadas con mucho pecho y se las ve delgadas. Pero yo tengo de todo, no solo pecho, tengo caderas, tengo muslos y tengo culo. Que me digas que se me ve gorda porque tengo una cien de pecho, intentando, de esa manera, hacerme una especie de cumplido, no me parece de recibo.

“He hecho una dieta nueva y he perdido 8 kilos, ¿te la paso?”
La respuesta sería no. Pero lo peor es cuando ni preguntan y te pasan la dieta directamente. Así, sin miramientos, te mandan por WhatsApp un PDF con la dieta keto, o una dieta de ayuno intermitente que ahora está super de moda para que la hagas. ¡Que no quiero hacer dieta!
Algunas personas intentan disfrazar comentarios hirientes bajo la apariencia de cumplidos o consejos bienintencionados. Y parecen no darse cuenta de que tengo espejos en mi casa y me veo todos los días. Sé que tengo mucho pecho, sé lo guapa que soy y sé que me veo perfecta como estoy y no tengo complejos, ni ganas de adelgazar.