Hemos tenido un hijo juntos, pero no quiere vivir conmigo

(Relato escrito por una colaboradora basado en una historia REAL)

 

Esta historia empieza con un anticonceptivo que falla.

Bueno, empieza con una chica y un chico que llevan mucho tiempo tonteando como dos colegiales y que, una noche, se deciden a dar el paso y por fin se quitan de encima esa tensión sexual no resuelta. Hasta ahí, todo bien. Se dan los teléfonos, hablan cada pocos días e incluso llegan a quedar un par de veces más. Y, entonces, la chica se da cuenta de que tiene una falta.

La chica soy yo y, sí, una semana después de nuestro tercer encuentro, me di cuenta de que se me había retrasado la regla varios días. No había estado con nadie más, por lo que no había ninguna duda de quién era la otra parte implicada. Con eso y todo, me costó decidirme a contárselo. Por un lado, porque temía que dudara de mí. Por otro, porque quería seguir adelante con el embarazo y no sabía si quería ser madre con alguien a quien, francamente, apenas conocía.

Hemos tenido un hijo juntos, pero no quiere vivir conmigo
Foto de Rodnae Productions en Pexels

Al final quedamos y se lo conté. Y hay que reconocerle que no hizo ni el amago de preguntarme si estaba segura de que era suyo. Además, estuvo de acuerdo en seguir adelante. Pese a que no entraba para nada en sus planes a corto ni medio plazo, quería ser padre. Y, como todavía nos hacíamos tilín… acordamos seguir saliendo y conociéndonos mejor.

El niño tiene ahora tres meses y nosotros tenemos una relación de pareja desde hace apenas un año. Pero estamos bien juntos, nos queremos y, más en serio que con un hijo en común de por medio, yo creo que no se puede ir. Por tanto, hace tiempo que creo que lo más lógico sería que viviéramos juntos. Sin embargo, él no lo ve igual.

 

Hemos tenido un hijo juntos, pero no quiere vivir conmigo

 

Me dice que es demasiado pronto, que no quiere precipitarse y que no hay prisa. Que prefiere ir con calma y, aquí viene lo mejor, que es mejor que sigamos cada uno en su casa, porque así él puede descansar para trabajar entre semana. Como si yo no tuviera un trabajo al que incorporarme en breve y no me viniera bien un par de manos extra para atender al bebé. Porque es verdad que se viene a mi casa el viernes por la tarde sin falta, y se va el domingo después de bañar y acostar al niño, pero… Joder, yo creo que se afeita un poco para arriba. ¿No os lo parece?

Hemos tenido un hijo juntos, pero no quiere vivir conmigo
Foto de Rodnae Productions en Pexels

No le pediría más como padre inesperado que ha sido, se lo pido como pareja. Yo no entiendo sus razones para no mudarse con nosotros más allá de los beneficios que supone para él seguir en su piso de domingo a viernes.

Lo que siento es que él no está tan comprometido en la relación como debiera. O que su comodidad, descanso y bienestar están por encima de los de nuestro hijo y los míos. Y estoy empezando a cansarme de tener un novio y un padre de fin de semana.

¿Estoy exagerando? ¿Será por las hormonas? ¿O le doy un ultimátum y que sea lo que tenga que ser?

 

Anónimo

 

Envíanos tus movidas a [email protected]

Imagen destacada