Me estoy separando de mi marido. Tenemos dos hijos de 3 y 7 años. Y ahora estamos en ese punto tan delicado en el que todo el mundo opina sobre qué es lo mejor para los menores. Opina mi madre, opina mi suegra, opinan los abogados y opina hasta la vecina del quinto.
Más testimonios reales en whatsapp, pincha aquí, es gratis y totalmente privado
Lo que me parece más curioso es que casi todo el mundo coincide en que la custodia compartida es lo mejor para todos. Los niños se quedan en la casa familiar y nos turnamos los papás. Así no cambian de barrio, ni de colegio, ni de rutinas.
Pero ¿alguien se ha parado a pensar en que este reparto tan equitativo, tan aparentemente justo para todo el mundo, no refleja en absoluto cómo han sido las cosas hasta ahora?

En mi caso, y seguro que en el de muchas mujeres, el reparto de tareas nunca ha sido igualitario. Ni de lejos. Yo soy la que pidió una reducción de jornada para poder conciliar vida laboral y familiar, yo soy la que va a las tutorías y reuniones del colegio, yo soy la que los lleva al pediatra, la que sabe sus tallas de ropa y calzado, y también soy la que se ha levantado a las tres de la mañana cuando han tenido una pesadilla. Yo soy la que ha estado. Siempre.
Él, en cambio, ha estado cuando ha querido o cuando le venía bien. Ha sido de esos padres que “ayudan”. De los que juegan diez minutos con sus hijos para que tú puedas hacer la cena. De los que llegan a casa tarde de trabajar o del gimnasio, cuando los niños ya están duchados y listos.
Pues ese padre, que no sabe ni el nombre de la profesora de sus hijos, ahora quiere ser un padre al 50%.
Sé que me van a caer hate por lo que voy a decir, pero creo que el único motivo por el que mi pronto exmarido me está pidiendo la custodia compartida es puramente ECONÓMICO. No lo hace por el bien de sus hijos, lo hace porque no me quiere pasar una pensión que se pensará que me la voy a gastar yo en hacerme las uñas.
Además, si yo me quedara con la custodia de los niños, me quedaría en la casa familiar. Él se tendría que ir y ¿adonde se va a ir? Los precios de los alquileres están por las nubes y vender la casa y repartirnos el dinero no es una opción ahora mismo. Yo, como os comentaba antes, me reduje mis horas en el trabajo así que no puedo aspirar a una hipoteca sola.
Si nos turnamos en la casa, una semana cada uno, por ejemplo, aunque tengamos que vivir semanas alternas en casa de nuestros respectivos padres, no es tan horrible como volver para siempre. O eso debe pensar él…

Yo me he encargado de los niños un 90% del tiempo mientras él les hacía carantoñas y mimos en ese otro 10%.
No me parece justo que alguien que ha estado en un segundo plano durante años reclame ahora tener a sus hijos la mitad del tiempo. Que conste que ha estado en ese lugar porque él ha querido. Él no quiso renunciar a su carrera profesional, ni a irse al gimnasio algunas tardes, ni a juntarse con sus colegas los sábados por la tarde para jugar al futbol. Yo, sin embargo, renuncié a casi todo por mis hijos.
Mis hijos están acostumbrados a pasar la mayor parte del tiempo conmigo. Mi hijo pequeño hasta duerme conmigo muchas noches. Ahora explícale tú a un niño de tres años, que es casi un bebé, que durante dos semanas al mes no va a poder ver a su madre.
Yo no quiero castigar a mi ex. No quiero apartarle de sus hijos. Son niños y también necesitan a su padre. Pero también creo que no va a ser capaz de ocuparse de sus hijos una semana entera él solo.
Supongo que tirará de su madre, que buscará ayuda, o contratará alguien que le limpie la casa, porque ni eso hacía.

Yo sé que habrá madres que mataríais por una custodia compartida, que pensaréis que ojalá vuestros ex se hicieran cargo de los niños dos semanas enteras al mes, y no un fin de semana cada dos. Pero cada caso es distinto. Y cada familia, también.
Separarse nunca es fácil. Aunque sea de mutuo acuerdo, aunque quedéis como amigos, siempre hay flecos que limar. Y en este caso, la custodia de mis hijos es un fleco muy importante.
Sé que tengo opciones, que puedo ir a juicio, luchar por una custodia total para mí con visitas de su padre. Pero, en el fondo, quiero que él vea el trabajo que he realizado yo todos estos años. Que se enfrente a levantarlos por la mañana, a ponerles el desayuno y a llegar a la hora adecuada al cole. Que vea lo duro que es mantener una casa limpia, unos niños bien alimentados y trabajar fuera de casa, todo al mismo tiempo.
Quizás así me valore un poco más. No estoy muy de acuerdo con la custodia compartida pero ya sabéis eso que dicen, que no hay mal que por bien no venga.
Puede que yo recupere un poquito más mi vida, que tenga más tiempo para mis hobbies, esos que abandoné cuando me convertí en madre. Y mientras él, verá lo duro que es ser madre.