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Perro ladrador, poco empotrador

Como dueña de perros algunas cosas he aprendido de ellos, y una es que el refrán es verídico. Los perros que ladran mucho normalmente son los pequeñajos que en el momento que hay que atacar o morder, se refugian detrás de ti con cara de: «¿Y ahora qué hago?». En cambio tengo un pitbull que no ladra jamás, solo avisa si le tocas mucho las narices. Y si se ha cansado, pues ya puedes correr, que te pilla igual.

Si eso lo trasladamos a los hommo ladradores, pues es básicamente lo mismo. Hay muchos tipos de hombres,  pero de empotradores solo hay un tipo, y es el empotrador de verdad. Todos los que se lo hacen y luego son «fail»,son imitaciones. Y hay más que modelos falsos del bolso neverfull de Louise Vuitton.

Pero un tipo de tío que ya os garantizo de NO es empotrador, es el ladrador. Si encontráis uno de esa especie, pues podéis adoptarlo si os enternece y os da pena. Pero empotraros, lo que se dice un empotramiento en condiciones, olvidaos queridas. La fuerza la pierden por la boca.  Aquí unas pinceladas para reconocer al  ladrador.

. Habla y habla de sus conquistas. Si uno ha sido un vividor follador no hace falta que lo cuente sin parar y con detalles. Si haces eso, eres un fantasma que probablemente es lo que sueñas, pero no tu realidad. Perro ladrador.

. Te cuenta lo que te va a hacer en la cama, con pelos y señales. Y alardea de volverte loca, de que no le olvidarás jamás… Ya te digo yo, que ese está afiliado al Pornhub y que se cree que una noche loca es poner a una tía a cuatro patas y que ella grite como si no hubiera un mañana que es un machote. Perro ladrador.

. El chulo del grupo. Los chulos que van de sobrados y que te miran por encima del hombro, NO son empotradores tampoco. Son hombres con una autoestima baja que necesitan hacerse los superiores para creerse que lo son. Perro ladrador.

Ladrador absoluto

Un ejemplo claro es si estás en una discoteca o en un bar. Allí, encontrarás el que baila con todas y lo hace muy bien. El chulito que viene a vacilarte mientras sus colegas le miran y le jalean.  El más chulo aún que va con la camisa abierta y está acompañado de otros de sus misma especie, que  se te acerca y te dice «nena». El que te mira baboso desde el otro lado de la barra como si fueras una chuleta con salsa barbacoa. El que te mira tímidamente. El que es súper simpático y gracioso y te hace reír como si estuvieras viendo el club de la comedia…Pues ninguno de esos es el empotrador.

Es él.

El empotrador te mirará, y tus bragas estarán mojadas en 3,2,1… y él no habrá abierto la boca, ni te habrá mirado baboso, ni te habrá vacilado, ni sera Chayanne haciendo una coreografía. El empotrador es simplemente él y su mirada de empotramiento. Y ese querida te garantizo que no ladra, directamente muerde.

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