La naturopatía me salvó de mis cistitis

 

Aún recuerdo la primera vez que tuve cistitis. Era de noche, alrededor de las cuatro de la mañana, y me despertó un dolor horrible en la tripa. «¿Será la regla?», pensé. Fui al baño y, sorpresa, ni rastro de ella. Hice pis, pero seguía con ganas de hacer más, y para empeorar las cosas, mi zona íntima me ardía como si me la hubiera quemado.

En ese momento vivía con mis padres y mi abuela, así que desperté a mi madre y le conté lo que me estaba pasando. Su respuesta fue clara: «Hija, tienes cistitis». De ahí nos fuimos a urgencias: análisis de orina, una tira para medir el nivel de infección, y antibiótico para el cuerpo.

Hasta ahí, todo parecía solucionado. ¿El problema? La cistitis empezó a aparecer una y otra vez. Yo hacía todo lo que me recomendaba mi médico: no depilarme, beber muchísima agua, tomar zumo de arándanos y tomar el antibiótico al pie de la letra. Pero nada funcionaba. Durante tres años, la cistitis fue mi compañera constante.

La doctora me decía que era «normal»

La peor fase fue cuando tuve que tomar antibióticos durante tres meses seguidos. Mi cuerpo estaba tan debilitado que hubo un día en el que no pude ni abrir un brik de zumo. Pedí una cita con la doctora, desesperada, y su respuesta fue: «Es normal que te pase. Hay chicas que toman antibiótico, tienen relaciones y les vuelve a dar». Me quedé helada. “¿Cómo que normal?”, le solté. «¡Llevo tres meses con antibióticos, ya no puedo más! ¡Hágame alguna prueba, por favor!”.

Como te imaginarás, no me hicieron ninguna prueba. Salí de allí furiosa, preguntándome si de verdad no había otra solución que ir al médico a por antibióticos cada vez que me pasaba. ¿No había algo más allá de lo que mi abuela me decía sobre sentarme sobre un barreño de agua caliente para ‘echar fuera la infección’? (esa historia os la cuento otro día). Y, entonces, se me encendió una bombilla y me acerqué al herbolario del barrio, el de toda la vida.

La importancia de los suplementos

Me presenté en el herbolario y expliqué lo que me pasaba. La primera pregunta fue: “¿Te han mandado probióticos? ¿Y algún suplemento con frutos rojos y gayuba para reforzar?”. Mi respuesta fue un rotundo «no». Así que me recomendó dos productos: DIELISA Arándono Rojo Complex y probióticos ERGYPHILUS Íntima, diseñados específicamente para la zona íntima.

Compra aquí Dielisa Arándano Rojo complex

Compra aquí Ergyphilus Íntima

De siempre enferma a un chichi fuerte

¡La solución vino de la naturopatía! Desde entonces, tomo estos suplementos dos veces al año, cuando cambia el tiempo de frío a calor o viceversa. Desde entonces, ¡adiós cistitis! Estos productos refuerzan mi sistema inmunológico y alimentan las bacterias buenas que necesitamos para mantener nuestra zona íntima en equilibrio. ¿Resultado? Infecciones urinarias Not found.

Si sufres de cistitis recurrente, no lo dudes: visita un herbolario y protege tu chichi. ¡Tu salud íntima te lo agradecerá!

 

Post NO patrocinado

Opinión Real

Enlaces de afiliado de Amazon