¿Desde cuándo la vida se ha convertido en algo tan complicado? ¿Es que la vida adulta es así? ¿Es algo de este siglo? ¿Soy yo la rara? ¿Abascal está buenorro o yo llevo mucho tiempo sin ligar? En serio, no me sitúo.
De repente me encuentro en una vida donde todo cuesta más trabajo; para sacar 20 euros del cajero he tenido que marcar mil claves en mi teléfono (en mi cabeza siempre me imagino a una pobre ancianita intentándolo y se me parte el cuore).
Hacer el check-in de un alojamiento se ha convertido en el Juego del Calamar… Me cobro yo misma en una caja lo que voy a comprar; lo siguiente supongo que será que me den una máquina de coser y me haga yo misma los pantalones, o quizás meterme en un horno y amasar mi propio pan. Todo es posible.
Las manualidades están de moda, pero entiéndeme: pagar 45 € por una acuarela que está claro que bien NO va a salir (con un seis y un cuatro, aquí tienes tu retrato). El otro día vi anunciado un taller: “Haz y decora tu propio sombrero de paja”. Y sí, has leído bien: ¡un p**** SOMBRERO de paja! 60 €. No comments.
El mercado del amor también ha cambiado de idioma, y encima es en inglés (con lo mal que se me daba en el colegio): “love bombing, orbiting, benching, zombieing”… Esa maníaaaa que le ha dado ahora a todo el mundo con que las situaciones amorosas tengan un nombre concreto. Con lo agustito que se estaba antes usando solo el refranero popular: “el perro del hortelano, que ni come ni deja comer”, “como la Gata Flora: si se la meten grita, y si se la sacan llora», “del amor al odio hay un paso», «un clavo saca a otro clavo”. Ains, qué tiempos aquellos.
Por mi parte, y como decían las abuelas (y bien sabias que eran): “Solo quiero un hombre limpio y sin vicios”.
Luego está esa otra tendencia donde las personas somos “cosas”. Otraaaa cosa más: persona hoja, persona rama, persona raíz, persona vitamina… Hay días que no me considero ni cigoto como para ser algo más específico.
Ojo, que también se puede ser un animal según cómo das amor: podrías ser un Golden Retriever, un Border Collie o un Pomerania. No sabía yo que teníamos ahora personalidades de perro; todo un mundo por descubrir. Quizás tenga que desparasitarme y no soy consciente.
En fin, la vida moderna, supongo. Quizás yo no estoy hecha para ella o ella hecha para mí. Seguiremos informando…
Chica moderna en construcción