Mi amiga se ha casado por interés y no he hecho nada para evitarlo

(Relato escrito por una colaboradora basado en un testimonio real)

Conocí a esta pareja porque él era amigo de mi novio.

A mí me cayeron los dos genial desde el minuto uno y no tardamos en trabar amistad. Empezamos a hacer planes a cuatro y siempre estábamos unos en la casa de los otros o por ahí juntos de escapada.

Ellos eran los típicos que discuten y tienen movida semana sí, semana también. Era muy habitual que nos llamaran cada uno por su lado para buscar consuelo. De modo que, mucho más a menudo de lo que se puede considerar normal, me veía pasando la noche y comiendo helado con ella mientras mi chico hacía lo que sea que hacen los chicos en estos casos con él.

Tras un par de días terminaban volviendo, estaban más enamorados que nunca y vuelta a empezar.

Pero una de esas veces la cosa se puso muy chunga y todos pensamos que la ruptura era definitiva. En esa ocasión, ella tenía sus motivos, y juraba que no le iba a perdonar jamás.

Sin embargo, cuando todos nos habíamos hecho a la idea de que iban a seguir con sus vidas por separado… nos sorprendieron con su reconciliación. Y con la fecha para la boda.

Yo no entendía qué había pasado para que ella cambiara de opinión de forma tan radical. Unos días antes del anuncio me lo había puesto a caer de un burro. Me había jurado y perjurado que no le iba a perdonar lo que le había hecho.

Así que hablé con ella para entender en qué momento se había olvidado de todo y había aceptado casarse con él. No pretendía juzgar, de verdad, solo comprender.

 

Mi amiga se ha casado por interés y no he hecho nada para evitarlo

 

Y lo cierto es que, después de nuestra conversación, lo comprendí.

Me contó, sin ningún tipo de pudor, que no le había perdonado una mierda. Que había vuelto con él con el propósito de casarse, tener un hijo y sacarle todo la pasta que pudiera. Cabe destacar que él pertenece a una familia muy adinerada. Aunque los ricos son su padre y sus tíos, a él no le va nada mal en su papel de heredero consentido al que ya le han guardado el sillón en unos cuantos consejos de administración.

Pero igualmente es un chico muy noble, honrado, trabajador y humilde. No se merece de ninguna manera los planes que ella ha maquinado en su contra.

Mi amiga se ha casado por interés y no he hecho nada para evitarlo

Foto de Dimitri Kuliuk en Pexels

Me lo confesó un poco borracha y muy segura de que contaba con mi lealtad. Sin saber que mi lealtad ha estado dividida desde que les conocí. Los dos son mis amigos, o lo eran. Porque, francamente, no quiero la amistad de alguien tan mezquino como está demostrando ser ella.

Por mi amistad con él traté de abrirle los ojos, pero no hay más ciego que el que no quiere ver. Él no ve nada, y yo no podía decírselo a las claras porque era mi palabra contra la de ella. No quise arriesgarme a perderle, a que mi chico lo perdiera.

Hice lo que pude o lo que me atreví a hacer.

Se casaron, claro. En régimen de gananciales, claro. Están intentando ser papás, claro.

Y por cada dos días buenos tienen dos semanas malas, como de costumbre.

 

Mi amiga se ha casado por interés y no he hecho nada para evitarlo

 

Él se está alejando de sus amigos y su familia, porque somos muchos los que ya no la podemos ver delante, y no todos son tan sutiles como mi chico y yo.

A veces me siento culpable. En especial cuando lo vemos jodido por los desaires de ella. O cuando nos encontramos con sus padres y nos cuentan que apenas tienen relación con él.

Por un lado creo que diciéndole la verdad no habría conseguido más que perder a un amigo.

Por otro, pienso si quizá debimos haber hecho más para librarle al menos de ese matrimonio.

En cualquier caso, ahora ya es tarde.

 

Anónimo

 

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