Si amiga. Se lo he dicho de buena y de mala manera pero no hay caso. Se tranquiliza por un tiempo y luego arremete. Me duele mas su falta de amor que sus palabras, jamás humillaria a un hijo en público y menos con esa pendejada. Ella sabe muy bien la adicción al cigarrillo que he superado, que fumaba más de dos paquetes por dia y canalize mi ansiedad con la comida. El sábado en una reunión familiar en la misma mesa con cara de odio y seriedad le susurraba a mi tía cosas de mi peso. Ninguna de mis tías le hacen algo así a sus hijos. Y me duele mucho.