Me enfada un montón el hecho de que si un tío se liga a una chica joven se le aplauda y sea un picha brava, y si es al revés, tengamos instaurada una especie de creencia de que está mal.
Pienso que esto viene de que a nivel social, la mujer es más vista como madre potencial, como cuidadora, que como mujer en sí, de manera que entendemos de alguna manera como algo sucio el que una señora como yo pueda estar acostándose con un chaval que técnicamente podría ser su hijo.
A ver, técnicamente en realidad no soy una señora porque tengo sólo 45 años. Edad de madurita pero de las jóvenes, y aunque peque de poco modesta, estoy de muy buen ver, a las pruebas me remito, no me digáis que no tiene su mérito gustarle con mi edad a un chico de 23. No tengo hijos, hago lo que quiero y vivo como quiero. Tengo mi piso, mi dinero, mi perro y me gusta mi vida y con ella hago lo que me da la real gana.
Por otro lado, ¿podría ser mi hijo? Podría. Pero no lo es. Y el chico está como un camión, y yo le gusto, y él me gusta, y me aporta cosas que no me aportan los hombres de mi edad. No tengo con él una relación formal, porque tengo claro que eso sí es más complicado, ya que él actualmente está viviendo en pantallas del juego que yo ya me he pasado de sobra.
¿Pero qué problema hay en ser una tía práctica? Este chico me da frescura, risas, diversión y un puntito de locura. Y autoestima también, por qué no. Yo a su vez le doy a él un punto de madurez y de experiencia que me dice que le viene bien.
Y en la cama, ni os cuento. El vigor de un tío de 23 no lo tiene uno de cuarenta y tantos: los 20 años de diferencia se notan mogollón.

Suelo tener relaciones esporádicas, por eso lo sé, porque lo mismo tengo ligues de 50 a 30, que lo mismo estoy ahora mismo batiendo mi propio récord con el veinteañero. Los de 50 y 40 tienen su aquel, tienen conversación y más bagaje vital, obvio. Los de 30 se creen que lo saben todo y todavía les queda mucho por aprender, pero están en un buen punto porque son jóvenes aunque más maduros que los yogurines de 20. Y éstos últimos… bueno, están en plena incandescencia estrenando su vida adulta.
Dicho todo esto, ¿sabéis qué? Yo que cato de un amplio abanico de hombres de diferentes edades, he llegado a una conclusión: tengan la edad que tengan, tienden a actuar todos del mismo modo.
Dentro del muestreo, muy pocos me han sorprendido por estar cortados por diferente tijera. Por eso, como al final es más de lo mismo, y yo sé lo que quiero y lo que busco es disfrutar de la vida y pasármelo bien, no tengo problema en estar con tíos de 20. Ojalá la sociedad se modernizase y vieran este tipo de relaciones igual de válidas que cuando el hombre es el que le saca 20 años a la mujer.
Anónimo
Envía tus movidas a [email protected]