Querido diario

Necesito ligar para subirme la moral

El otro día estaba cotilleando en Instagram cuando me topé con esta ilustración de Cécile Dormeau:

Cuando veo alguna publicación de este estilo siempre me gusta cotillear los comentarios por si hay algún ofendidito o, por el contrario, alguien con un pensamiento diferente al mío que me haga reflexionar. Esta vez no iba a ser menos.

Empecé a hacer scroll y de repente me encontré con el comentario de una chica que decía lo siguiente (os lo he traducido porque estaba en inglés):

«Sinceramente, no creo que sea tan malo. Es una putada para la persona a la que dan esperanzas, por supuesto, pero las personas pueden ligar un poquito fuera de la relación de pareja, ¿no? Al fin y al cabo, es sólo hablar, y si cortas el flirteo antes del primer beso es completamente lícito, ¿no? Y tu ego se beneficia también. Si este tío estuviera soltero, sin duda acabaría contigo. Le gustas y disfruta de la tensión sexual. Simplemente tiene una relación y la valora más que eso.»

Me puse a pensar sobre este tema y qué queréis que os diga, ligar para subirte la moral me parece de todo menos sano –independientemente de si tienes pareja o no–. Ojo, no lo digo desde la superioridad moral de “yo nunca lo haría” porque sería mentir. Yo he ligado para darme un chute de autoestima y NO HA SERVIDO PARA NADA. Bueno, sí, para sentirme como una mierda al final.

En primer lugar, me voy a poner en el lugar de la persona con la que estás ligando. Es mi argumento más flojo, pero bueno, tengo que decirlo.

Cuando la única función de tu ligue es subirte el ego, esa persona está siendo utilizada, lo mires por donde lo mires. Si quieres sentirte bien hazte una paja o un dedo, pero no le des falsas esperanzas a alguien, sobre todo si lo único que buscas es que te diga cuatro cosas bonitas y luego pasar de su culo.

Resultado de imagen de flirt

Como decía, entiendo que este argumento es un poco pobre porque TODOS hemos sigo egoístas con un ligue en algún momento. Ligues de una noche, tíos de Tinder, el chico que conociste en un bar… A veces herimos sentimientos. Supongo que con el tiempo me parece mucho más útil ser sincera. A veces decir “tío, no quiero nada serio” o “mira, estoy en un momento un poco mierder y necesito un polvo para sentirme mejor” es más útil que dar falsas esperanzas a una persona y utilizar su ilusión en tu propio beneficio.

En segundo lugar, me centraré en la persona que está ligando.

La autoestima debe nacer de uno mismo. He repetido esta frase hasta la saciedad y al principio no lo entendía. “Sí, sí, si mi autoestima nace de mí”, pensaba. Y una mierda.

Si salía de fiesta y no me comía un colín llegaba a casa sintiéndome la persona más miserable del planeta. Lo mismo sucedía cuando le entraba a algún tío y la cosa se quedaba en stand by. Eso sí, cuando triunfaba me venía arriba creyéndome Beyoncé. Al final lo que hacía para conseguir ese sentimiento de ‘Beyoncé’ era enrollarme con tíos que no me gustaban, pero que me parecían accesibles. En otras palabras, acababa con cualquiera porque necesitaba unas migajas de atención. Está feo decirlo, pero es así.

Había días que ligaba con tíos que me gustaban de verdad y otros días que me pasaba la noche hablando con alguien que ni fu ni fa sólo para que me hiciesen casito, y al llegar a casa me sentía tonta, aburrida, poco atractiva y una mierda.

Con el tiempo trabajé mi autoestima. Tardé 4 años y sigo en ello, no os penséis que fue un camino de rosas. Ahora lo bien o mal que me lo paso de fiesta no depende de los tíos que me entren, y quitarme esa carga ha sido lo más liberador que he hecho en mi vida.

¿Vosotras qué opináis? ¿Creéis que ligar es una forma más de subir tu autoestima o que a la larga es malo para nuestra salud mental? Contadme en comentarios, porque me interesa mucho conocer otros puntos de vista.

 

Redacción WLS

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